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En el 100° Aniversario de la Revolución Socialista Rusa

cohenExposición de Ricardo Cohen* en la charla “A 100 años de la Revolución Rusa, de las Tesis de Abril a Octubre”

El triunfo de la Revolución Socialista Rusa en 1917, conmovió el mundo y tuvo una gran repercusión en el desarrollo de la revolución proletaria internacional. Significó un gran salto para la humanidad porque por primera vez en la historia las grandes masas oprimidas, encabezadas por la clase obrera y su partido, en alianza con los campesinos pobres, lograron tomar el poder a través de una insurrección triunfante, que luego se extendió a todo ese gigantesco territorio, y establecer la dictadura del proletariado, el poder de los soviets, y por décadas construir el Socialismo, una sociedad sin explotados ni explotadores.

La Revolución de Octubre, dirigida por el Partido Bolchevique liderado por Lenin, abrió todo un período de revoluciones proletarias triunfantes, que se continuó luego de la 2ª Guerra Mundial, con la gigantesca Revolución China, período en el cual se desarrolló el socialismo en la tercera parte de la humanidad, al establecerse también en Europa del Este, y posteriormente en Corea, Cuba y Vietnam, en una ola revolucionaria que abarcó el mundo entero.

El proletariado ruso mostró al mundo que en la época del imperialismo, la fase superior del capitalismo, la revolución proletaria se ponía al orden del día, que esta se desarrolló por etapas y en forma ininterrumpida, la democrático-burguesa que derrocó al zarismo en febrero y la socialista de octubre. Demostró que podía triunfar inicialmente en un solo país, en el que si bien había un desarrollo capitalista acelerado, era todavía un país atrasado por el lastre del feudalismo, en relación a las potencias europeas y a los EE.UU.

Decía Lenin: “La desigualdad del desarrollo económico y político es una ley absoluta del capitalismo. De aquí se deduce que la victoria del socialismo empiece por unos cuantos países capitalistas, o incluso por un solo país capitalista. El proletariado triunfante de este país, después expropiar a los capitalistas y de organizar la producción socialista dentro de sus fronteras, se enfrentará con el resto del mundo capitalista, atrayendo a su lado a las clases oprimidas de los demás países, levantando en ellos la insurrección contra los capitalistas, empleando, en caso necesario, incluso la fuerza de las armas contra las clases explotadoras y sus estados”. (“La consigna de los Estados Unidos de Europa”)

Mostró al proletariado mundial como se hace la revolución, los rasgos generales de la revolución proletaria en la época del imperialismo capitalista y al llevar esta gigantesca tarea a la práctica, con todo lo nuevo que tuvo que resolver, también desarrolló el marxismo con aportes imprescindibles que lo llevaron a una nueva etapa, el marxismo-leninismo.

La Revolución China con Mao Tse-tung, al frente del PCCH, desarrolló el proceso revolucionario, a través de una guerra popular y prolongada, del campo a la ciudad, que fue liberando zonas rojas en las que se instalaba el estado democrático-popular de Nueva Democracia, y que el 1° de Octubre de 1949, con la toma del poder en todo el país inicia la etapa socialista.

Como en Rusia el proletariado fue la clase de vanguardia de la revolución, pero en China el campesinado fue la fuerza motriz principal.

Mao resuelve, sobre la base teórica del marxismo-leninismo, nuevos y fundamentales problemas de la revolución proletaria, en la teoría y en la práctica, que tienen que ver con las características de las revoluciones en los países oprimidos por el imperialismo.

Enfrenta el revisionismo moderno, que encabezado por Jrushev, triunfa en el 20º Congreso del PCUS, en 1956, cambiando el carácter de clase del PCUS y del Estado, abriendo el camino a la restauración del capitalismo en la URSS. Demuestra que el ascenso del revisionismo al poder es el ascenso de la burguesía al poder.

Con esta verdadera tragedia para la clase obrera internacional y los pueblos oprimidos del mundo se comprueba que el socialismo, como plantearon Marx y Lenin, implica una larga etapa histórica en la que siguen existiendo las clases y la lucha de clases, la lucha entre el camino socialista y capitalista y el peligro de restauración capitalista, además de la agresión e intervención imperialista.

El revisionismo moderno se extendió a la mayoría de los Partidos Comunistas del mundo y tuvo en Rodney Arismendi su principal exponente en nuestro país, quien con su camarilla revisionista logra copar la dirección del Partido Comunista a partir del 16º Congreso, en 1955.

Se inició allí el proceso liquidador, con el abandono de las posiciones revolucionarias, congreso tras congreso, convirtiendo un partido proletario revolucionario en un partido reformista electorero, subordinado totalmente además a los intereses de la URSS convertida desde 1957 en una potencia socialimperialista.

Mao y el PCCH dan la lucha en el Movimiento Comunista Internacional y llevan adelante la Gran Revolución Cultural Proletaria, que resiste al revisionismo y la restauración capitalista en China, por diez años.

Sus aportes en los más diversos terrenos, significaron el desarrollo del marxismo a una nueva etapa, el marxismo-leninismo-maoísmo.

Con la derrota de dicha revolución y el ascenso de Ten Siao- ping, luego de la muerte de Mao (9/9/76), triunfa el revisionismo en el PCCH, y se produce el proceso de la restauración capitalista también en China. Se cierra con ello un ciclo de avance y desarrollo de la Revolución Proletaria a nivel mundial.

Todo este período histórico riquísimo, fue iniciado e influenciado por la Revolución Rusa, gran parte de un siglo donde centenares de millones de hombres y mujeres explotados del mundo hicieron sacrificios gigantescos, hicieron la historia actual , llevaron adelante el Socialismo, demostrando en la práctica su superioridad frente al capitalismo y dejaron enseñanzas que tomará la clase obrera y los pueblos oprimidos del mundo para llevar adelante un nuevo ciclo de revoluciones proletarias triunfantes.

Significación y Vigencia de la Revolución de Octubre

Se preguntaba Lenin, en el capítulo 1° de “La enfermedad infantil del ”izquierdismo” en el comunismo”, ¿en qué sentido se puede hablar de la significación internacional de la Revolución Rusa? .Y contestaba:

“En los primeros meses que siguieron a la conquista del Poder político por el proletariado en Rusia (25. X.-7. XI. 1917), podía parecer que, a consecuencia de las enormes diferencias existentes entre la Rusia atrasada y los países avanzados de la Europa occidental, la revolución del proletariado en estos últimos se parecería muy poco a la nuestra. En la actualidad contamos ya con una experiencia internacional más que regular, que demuestra con absoluta claridad que algunos de los rasgos fundamentales de nuestra revolución tienen una significación no solamente local, particularmente nacional, rusa, sino también internacional. Y hablo de la significación internacional no en el sentido amplio de la palabra: no son sólo algunos, sino todos los rasgos fundamentales, y muchos secundarios, de nuestra revolución, los que tienen una significación internacional, desde el punto de vista de la influencia de dicha revolución sobre todos los países. No, hablo en el sentido más estrecho de la palabra, es decir, entendiendo por significación internacional su importancia internacional o la inevitabilidad histórica de la repetición en escala internacional de lo que ocurrió en nuestro país, esta significación debe ser reconocida en algunos de los rasgos fundamentales de nuestra revolución. Naturalmente, sería un tremendo error exagerar esta verdad extendiéndola más allá de algunos rasgos fundamentales de nuestra revolución.”  …

“Pero en este momento histórico se trata precisamente de que el ejemplo ruso muestra a todos los países algo, y algo muy sustancial, de su futuro próximo e inevitable. Los obreros avanzados de todos los países hace ya tiempo que lo han comprendido y, más que comprenderlo, lo han percibido, lo han sentido con su instinto revolucionario de clase.

De aquí la “significación” internacional (en el sentido estrecho de la palabra) del Poder soviético y de los fundamentos de la teoría y de la táctica bolchevique. Esto no lo han comprendido los jefes “revolucionarios” de la II Internacional, como Kautsky en Alemania, Otto Bauer y Federico Adler en Austria, que se convirtieron por esto en reaccionarios, en defensores del peor de los oportunismos y de la social-traición”.

No lo han comprendido, decimos nosotros, ni la socialdemocracia ni el revisionismo hasta el día de hoy, o mejor dicho no lo han querido comprender por sus limitaciones de clase y su defensa del sistema explotador.

La significación internacional de los rasgos generales de la Revolución Rusa se ha demostrado en todas las revoluciones proletarias en estos 100 años. Estas revoluciones han demostrado la necesidad del partido revolucionario de la clase obrera, un verdadero Partido Comunista. Han demostrado la inevitabilidad de la toma del poder por la violencia revolucionaria de la clase obrera y el pueblo, ya que las clases dominantes jamás entregarán pacíficamente sus privilegios, y la necesidad de la sustitución del viejo estado, organización de las clases dominantes y el imperialismo por un estado revolucionario hegemonizado por la clase obrera.

Decía Lenin: “La revolución proletaria es imposible sin la destrucción violenta de la máquina del Estado burgués y sin su sustitución por una máquina nueva” (La Revolución proletaria y el renegado Kautsky).

“La dictadura del proletariado es la guerra más abnegada y más implacable de la nueva clase contra un enemigo más poderoso, contra la burguesía, cuya resistencia se ve decuplicada por su derrocamiento”. (T 25, pág 173)

Estado revolucionario que apoyándose en la clase obrera, el campesinado pobre y el pueblo, pueda ir construyendo la nueva sociedad socialista y enfrentar a la vez los permanentes intentos de restauración capitalista, a través de la guerra civil, de golpes de Estado y de guerras e intervenciones imperialistas, como enfrentó heroicamente la URSS, siendo bajo la dirección de Stalin, al frente del PCUS, la fuerza fundamental en la derrota del Nazismo en la segunda Guerra Mundial.

 

El Partido revolucionario de la clase obrera

Una de las enseñanzas fundamentales de la Revolución de Octubre, sin la cual ésta no se hubiera producido, es la necesidad de la construcción de un fuerte partido bolchevique, un partido de nuevo tipo, un Partido Comunista, un partido del proletariado que sea un verdadero destacamento de combate de la clase obrera, que integre a los obreros más combativos, más revolucionarios y más comprometidos con la lucha de su clase.

Un partido que debe estar sustentado sólidamente en la teoría científica del proletariado, para poder llevar adelante una línea política, estrategias y tácticas revolucionarias, en las más diversas condiciones, pacíficas y no pacíficas, de flujo o de reflujo de las luchas, que le permita conducir la lucha de clase del proletariado por sus reivindicaciones inmediatas y hacia la toma del poder, y sostenerse en el poder con el apoyo de la inmensa mayoría de la clase obrera y el pueblo.

Decía Lenin en el “Que Hacer”, “Sin teoría revolucionaria, no puede haber tampoco movimiento revolucionario”… “Esto significa también que el movimiento incipiente en un país joven, únicamente puede desarrollarse con éxito a condición de que haga suya la experiencia de otros países.”… “Sólo un partido dirigido por una teoría de vanguardia puede cumplir la misión de combatiente de vanguardia”

El partido del proletariado para dirigir la lucha de la clase obrera y el pueblo en las más difíciles y variadas condiciones, para ser su núcleo organizador, debe desarrollar él mismo una fuerte organización basada en el centralismo democrático, y tener una férrea disciplina, donde luego de la discusión política y organizativa, se subordine la minoría a la mayoría y las resoluciones sean obligatorias para todos sus miembros

Decía Lenin que el Partido es “la forma superior de unión de clase de los proletarios” cuya dirección política debe extenderse a todas las demás formas de organización del proletariado. Para que esto sea posible y servir consecuentemente a los intereses de la clase, los miembros del Partido integrantes de los sindicatos, gremios estudiantiles, cooperativas y organizaciones sociales,  por su influencia y a través de la persuasión acercarán esas organizaciones al Partido y a la aceptación consciente, a partir de la experiencia, de su dirección política.

Esto que se ha comprobado en las revoluciones proletarias triunfantes y que se comprueba a nivel internacional, lo comprobamos también nosotros en nuestro país en cada lucha y sobre todo ante las situaciones revolucionarias que se abrieron en el pasado reciente, como en la situación planteada en 1972-73, antes y durante el golpe de Estado Militar Fascista de 1973 y en el período final de la Dictadura, donde la carencia de un partido proletario en condiciones de vanguardizar el proceso impidió que se evitara un golpe y una dictadura cruenta por 12 años, que no eran inevitables y que la salida de la dictadura no implicara, luego de tanto sacrificio, un verdadero avance revolucionario sino sólo un retorno a la vieja democracia burguesa y sus gobiernos proolígárquicos y proimperialistas.

Sobre la experiencia del Partido en el poder, decía Lenin que :“Seguramente, hoy casi todo el mundo ve ya que los bolcheviques no se hubieran mantenido en el poder, no digo dos años y medio, sino ni siquiera dos meses y medio, sin la disciplina rigurosísima, verdaderamente férrea, de nuestro partido, sin el apoyo total e incondicional prestado a él por todo lo que ella tiene de consciente, honrado y abnegado, influyente y capaz de conducir a las masas tras de sí o de arrastrar a las capas atrasadas” (La enfermedad infantil del izquierdismo en el comunismo)

Las Tesis de Abril, las etapas y nuestra estrategia

En el punto 2 de las Tesis Lenin plantea: “La peculiaridad del momento actual en Rusia consiste en el paso de la primera etapa de la revolución, que ha dado el poder a la burguesía por carecer el proletariado del grado necesario de conciencia y de organización, a su segunda etapa, que debe poner el poder en manos del proletariado y de las capas pobres del campesinado”.

La Revolución Rusa, la primera revolución proletaria triunfante confirma, comprueba en la práctica lo planteado teóricamente por Lenin en varios trabajos anteriores.

“El proletariado debe llevar a término la revolución democrática, atrayéndose a la masa de campesinos, para aplastar por la fuerza la resistencia de la autocracia y paralizar la inestabilidad de la burguesía.

El proletariado debe llevar a cabo la revolución socialista, atrayéndose a la masa de los elementos semiproletarios de la población, para romper por la fuerza la resistencia de la burguesía y paralizar la inestabilidad de los campesinos y los pequeñoburgueses” (Dos Tácticas de la socialdemocracia en la revolución democrática.)

“Querer levantar una artificial muralla de China entre ambas revoluciones, separar la una de la otra por algo que no sea el grado de preparación del proletariado y el grado de su unión con los campesinos pobres, es la mayor tergiversación del marxismo, es adocenarlo, reemplazarlo por el liberalismo” (La revolución proletaria y el renegado Kautky).

Esta teoría de la revolución por etapas e ininterrumpida, también se ha comprobado en la práctica de las posteriores revoluciones proletarias triunfantes y plantea la necesidad de una estrategia y de distintas alianzas de clase en cada etapa.

Esto es fundamental para elaborar la estrategia revolucionaria en los países oprimidos y dependientes como el nuestro donde el proletariado en una primer etapa, debe llevar a cabo la revolución que tiene delante y que es democrática, agraria y antiimperialista, y para ello debe impulsar un frente revolucionario que una a todas las clases que se opongan al imperialismo y la oligarquía, la clase obrera, el campesinado, la pequeña burguesía rural y urbana, los intelectuales patrióticos, y en ciertos períodos y hasta cierto punto sectores bajos de la burguesía nacional.Una vez consumada en lo fundamental esta revolución, esta etapa, pasar en forma ininterrumpida a la etapa socialista, a la revolución socialista, basada en la alianza de la clase obrera y los campesinos pobres.

 

¡GLORIA ETERNA A LA REVOLUCIÓN DE OCTUBRE!

 

25 de Mayo de 2017

 

*Secretario General del Partido Comunista Revolucionario del Uruguay-Integrante de la Unidad Popular

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