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Editorial del mensuario La Verdad n 128 – Febrero 2019

Editorial 128

¿Qué plantea el gobierno y que la clase obrera ante el cierre de fábricas y empresas?


En el pasado Consejo de Ministros “abierto”, realizado en Pueblo Centenario, Departamento de Durazno, el 18 de febrero, el presidente Tabaré Vázquez al ser consultado por los recientes cierres de fábricas como Colgate, Fleishman, etc., que se suman a las decenas de cierres de estos últimos años, y que incrementan la desocupación y la miseria para la clase obrera, no pudo negarlos, y a su pesar reconoció la crueldad social de este sistema imperialista-capitalista, “es natural en la economía…las empresas tienen su ciclo”.
Decir esto en ese pueblo, que el gobierno eligió simbólicamente para que el propio presidente diga allí que “la segunda planta de celulosa de UPM, se va a construir si o si” y que “el tren se va a hacer si o si”, implica además de un estilo para nada democrático, aferrarse a la tabla de salvación de esta “megainversión”, en un año electoral donde el tercer gobierno seudoprogresista del Frente Amplio viene desgastado y en decadencia políticamente, corriendo el riesgo, no sólo de perder la mayoría parlamentaria sino incluso el gobierno.
Gobiernos que se han ido desenmascarando ante cada vez mayores sectores de la clase obrera y del pueblo, como continuistas de los gobiernos de la derecha tradicional y proimperialistas, esto agravado por la actual recesión en la industria manufacturera y otras ramas importantes de la economía.
A esta situación se ha llegado por la profundización de la dependencia que han promovido los sucesivos gobiernos del FA, por ajustarse a rajatabla a la división internacional del trabajo imperialista-capitalista, y servir a este sistema de explotación de los trabajadores y los recursos naturales del país, “una ordeñadora de plusvalía”, diría Marx.
Es la plusvalía, la ganancia capitalista, el objetivo de este sistema y no el hombre ni producir para satisfacer sus necesidades, generando trabajo digno y los bienes suficientes para el trabajador y su familia. Esto último, si se logró por décadas durante las gloriosas experiencias socialistas del siglo pasado, en Rusia, China y otros países, y más temprano que tarde se volverá a lograr a través de los inevitables procesos revolucionarios proletarios que surgirán.
Según la lógica que manifiesta el presidente Vázquez, si cierran permanentemente empresas industriales, si cientos de tambos y pequeños productores del campo y la ciudad se funden por año, con su secuela de desocupación (según el propio gobierno, 55.000 puestos de trabajo perdidos en 3 años) no se podría hacer nada, aunque con el atraso cambiario y la apertura al exterior, en los hechos, el gobierno genera mayores condiciones para que esto se siga produciendo e incluso agravando.
Ahora si viene un monopolio imperialista a instalarse habría que darle créditos, exenciones impositivas y en el caso mencionado de la infame UPM 2, además de permitirle extender la forestación que degrada la tierra y tracciona al alza la renta de la misma, afectando la producción ganadera, la lechera, la apicultura, etc., se le entrega el uso del Río Negro y se le permite aumentar la contaminación medioambiental de esa región productiva del país. Se obliga también al Estado a invertir varios miles de millones de dólares en infraestructura, los que se niegan para defender a la pequeña y mediana producción nacional, al salario y las jubilaciones, y al presupuesto para la salud, la vivienda y la educación popular.
Esta política económica, que terminó con otro año de ajuste fiscal y rebaja salarial, no se habría podido llevar adelante sin el apoyo permanente del oportunismo (PCU revisionista y socialdemócratas variopintos) predominante en la dirección del Pit-Cnt, que ha maniatado las luchas obreras y populares para asegurarle paz social a este gobierno entreguista y antipopular, gobierno en el que dichas corrientes tienen cargos ministeriales, bancadas numerosas, etc.
De esta situación somos responsables también los sectores clasistas por no haber podido unificar las luchas en los momentos en que se dieron mayores condiciones, como el año pasado, donde se debería haber impulsado sin vacilaciones y con mucho más fuerza las luchas por presupuesto y en los Consejos de Salarios.
Es necesario: ¡Parar con lucha el cierre de empresas! Persistir en la lucha por Salario Mínimo Nacional de Media Canasta Familiar, por la Intervención Estatal con Participación Obrera o Cooperativización de las fábricas y empresas que cierren, Defensa y desarrollo de la pequeña y mediana producción industrial y agraria nacional, No a UPM 2, No a las Zonas Francas ni a las exenciones impositivas a los monopolios imperialistas!

La batalla político-electoral 2019

En esta situación nuestro partido junto a los compañeros independientes del sublema “el Pueblo en Lucha-lista 960 y de la Unidad Popular, se plantea librar una gran batalla político-electoral este año, donde trataremos de llegar con todas nuestras fuerzas a clase obrera y el pueblo exponiendo la grave situación que vive nuestro país y la responsabilidad fundamental que ha tenido el gobierno oportunista del FA en ella, pero denunciando también a los partidos de la derecha tradicional que alentados por la desconformidad creciente que existe a nivel popular, la instalación de gobiernos de derecha y ultraderecha en el continente, y por la presidencia del fascista Trump en los EE.UU, quieren recuperar el gobierno para ir más a fondo todavía en la entrega, la explotación de nuestro pueblo, en la represión y también en una política internacional más alineada con los yanquis dando el visto bueno a sus provocaciones y agresiones contra los gobiernos de Venezuela, Cuba y Bolivia que lo enfrentan.
En estos días ya se ha comenzado el trabajo de impresión del Programa 2019 y la Plataforma de la Unidad Popular. Estos importantes documentos, frutos del trabajo colectivo y democrático, que sintetizan el programa histórico de la clase obrera y el pueblo uruguayo y lo actualizan, será seguramente un gran sustento para esta batalla. Plantearán a cientos de miles que no solo no se puede seguir así, sino que es necesario emprender un camino que rompa la dependencia del país y que lleve adelante los cambios profundos imprescindibles. Expondrán de donde saldrán los recursos y cuáles son las medidas fundamentales a tomar para desarrollar la industria y el agro nacional al servicio del trabajo y salario digno para todos, de la salud, la vivienda y la educación del pueblo.
En esta campaña es fundamental que los sectores avanzados de la clase obrera y el pueblo comprendan que es necesario votar por la UP en la primera vuelta de Octubre, lo que permitirá materializar el voto en un fortalecimiento político y organizativo, en el parlamento y sobre todo fuera de él, de una fuerza que viene demostrando en la práctica que defiende consecuentemente los intereses populares y que es solidaria con las luchas de los pueblos hermanos del continente y con todos los pueblos y naciones oprimidas del mundo.
En la 960 y la UP, que se encaminan al 10° Encuentro Nacional de Militantes, el 27/4/19, donde se aprobará el Plan de Campaña 2019 y habrá un gran acto de lanzamiento de la misma, hay un lugar de lucha para todos los compañeros luchadores ¡Ocupalo!
¡A 20 años del heroico Caracazo y saludando la victoria del pueblo y el gobierno de Venezuela, del 23 de Febrero, contra el golpe y la intervención del imperialismo yanqui, sus aliados y gobiernos lacayos!

¡Luchando Venceremos!

Ricardo Cohen

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