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Derrotamos el plebiscito reaccionario de la BAJA. ¿Ahora qué se viene?

no bajaSobre las últimas horas del domingo 26 de octubre se conocía la noticia que se derrotaba el proyecto surgido desde la derecha tradicional que proponía la consideración de los 16 años para aplicar penas del Código Penal de adultos.

El pueblo dio el batacazo.

Pretendiendo resumir las enseñanzas de esa jornada podemos afirmar que fue una victoria de todo el pueblo detener este retroceso reaccionario, a pesar que fue acompañado por casi el 47% del electorado nacional. Adjuntamos que solamente pudo superar el 50% en 8 departamentos del interior del país, allí donde tiene menos incidencia en la comunidad la delincuencia organizada, y menos aún juvenil. Comprobamos también que casi todo el Partido Colorado voto el Plebiscito, un 70% del Partido Nacional y un 20% del Frente Amplio (sobre todo la lista 609 y 2121).

Comprendemos que la movilización -mayoritariamente juvenil- una semana antes metió más de 50.000 personas en la calle y la campaña cara a cara de organizaciones estudiantiles, sindicales y en cada departamento, fomentó un fuerte impulso de lucha contra el reaccionarismo de las clases dominantes, que se expresó en todos los partidos con representación parlamentaria. Esa fuerza, que destacamos, con mucha presencia juvenil, dio el último golpe para ganar la pulseada. Debemos hacer notar el trasfondo a favor de las medidas punitivas que se manifestaban en los grandes medios masivos de comunicación, y además el propio saboteo de las brigadas pagas del Frente Amplio que taparon decenas de muros pintados por gremios estudiantiles como el CEIPA, CEM y AEES contra la Baja. A pesar de ello, durante muchas semanas previas al domingo 26/10 los jóvenes ganaron las ferias y espacios públicos con la consigna NO A LA BAJA.

Nuestro aporte.

Desde la JCR y el PCR definimos desde un primer momento que se debía luchar contra esa medida de cuño fascistoide. Por ello, fue incorporado al Programa de la UNIDAD POPULAR que lo tomó entre las principales consignas y anuncios masivos. Además cabe destacar el papel que desempeñamos desde las organizaciones populares donde militamos junto a compañeros independientes, dado que desde el clasismo y el movimiento estudiantil, promovimos poner rumbo para frenar esa iniciativa a pesar de las diferencias con otras corrientes.

Desde la dirección de la FEUU se promovía una visión única que la BAJA era contra la “derecha”, negando o evitando la discusión de fondo sobre las condiciones que generan las contradicciones de clase y la miseria en esta sociedad que gobierna el Frente Amplio hace 10 años. Además se negaron a condenar los hechos públicos de maltrato y violación de Derechos Humanos en el sistema SIRPA de INAU. Por este tema tanto SERPAJ e IELSUR tomaron distancia de la mayoría que dirigía la Comisión Nacional NO a la BAJA. En forma similar se movieron con autonomía CEIPA y AEES contra el discurso oficial.

Por otra parte, también hubo una política más infantilista que negando las elecciones en general, intento vetar que la Asamblea Nacional Permanente (ANP) se pronunciara contra la BAJA, en la marcha del 10 de octubre. El argumento (que en realidad se asimila más a un derechismo) era que como tema “político” entraba en la esfera electoral y la ANP no “tiene planteos electorales” o simplemente “no tiene que pronunciarse por otros temas que no son de medio ambiente”. Es decir, algunas corrientes políticas que se autodefinen “libertarias” abandonaban esta lucha a favor de los derechos humanos de los gurises más explotados de nuestro país. Toda una joya! No les salió bien y se pudo colocar el planteo en la 7º marcha en octubre y en su proclama.

Lo que se viene ahora.

Se han escuchado voces de todos los partidos mayoritarios en el Parlamento expresando que debería considerarse la “voz” de ese millón de votos favorables a penalizar más a los adolescentes en conflicto con la Ley. Se anuncia que de levantarse el receso parlamentario en diciembre, se estaría aprobando el Proyecto “Código de Responsabilidad Infraccional Adolescente” que según lo declarado por organizaciones de defensa de los Derechos Humanos: “constituiría un retroceso similar al de bajar la edad penal adolescente” (SERPAJ/IELSUR). Es decir, se buscará aumentar más las penas, en la lógica de la mano dura reaccionaria al doble de la actualidad, y medidas que tengan más encierro. Esta modalidad levantada por el Frente Amplio insiste en el camino punitivo para abordar esta temática, evitando la atención y la inversión pública en proyectos para adolescentes en vistas de su inserción laboral/estudiantil. Se persigue impresionar públicamente con mayores medidas de cárcel para los más jóvenes, masificar la prisión como experiencia y saturar el sistema SIRPA/INAU que ya hace agua por todos lados.

Por más que se haya obtenido la victoria, es un hecho que dentro del universo de votantes del SI a la baja se encuentran sectores populares pertenecientes a barriadas obreras donde la inseguridad es acuciante. Yaunque esa realidad no guarde relación con la minoridad infractora, es la respuesta natural que estas barriadas encontraron para expresarse contra una situación que modifica sustancialmente el modo de vida de la gente.
Es responsabilidad de la Unidad Popular, como la opción de la izquierda consecuente y popular, convencer a los vecinos de las barriadas más carenciadas que la respuesta a los problemas de inseguridad se encuentran en la lucha contra el narcotráfico en el barrio, figura siniestra que enrola a jóvenes de todas las edades para su cometido a cambio de falsas promesas de dinero fácil y prestigio.

A la inseguridad se le gana derrotando al narco, tanto desde el levantamiento del secreto bancario como desde la organización popular en cada barrio y desde un proyecto de país que apueste a un gran presupuesto para la educación, la cultura, la vivienda y el deporte que le dé a la juventud más vulnerable una perspectiva de vida que deje sin nada que hacer a la fractura social que representa el negocio delincuente de la droga.

La lucha por los más jóvenes sigue vigente
, ante las maniobras políticas de los partidos mayoritarios que hacen los mandados a las clases dominantes reaccionarias y el imperialismo. Abordar el problema de la “inseguridad” y la “delincuencia”, decíamos en una nota anterior, es tomar el camino de la lucha por cambiar de fondo esta sociedad, contra la mafia y corrupción que se beneficia de estos gobiernos y abrir el rumbo para la Liberación Nacional en marcha al Socialismo y el Comunismo.

¡¡Impedir la aprobación del Código de Responsabilidad Infraccional Adolescente!!

¡¡ Respetar el mandato popular de NO A LA BAJA de la Edad responsabilidad penal a 16 años!!

¡¡ Arriba la victoria de todo el pueblo y sobretodo de las organizaciones juveniles!!

Juventud Comunista Revolucionaria

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