{"id":2807,"date":"2021-03-11T04:07:00","date_gmt":"2021-03-11T04:07:00","guid":{"rendered":"http:\/\/pcr.org.uy\/?p=2807"},"modified":"2021-03-02T17:28:38","modified_gmt":"2021-03-02T17:28:38","slug":"hacia-los-150-anos-de-la-comuna-de-paris-1871-18-de-marzo-2021-marx-y-lenin","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pcr.org.uy\/?p=2807","title":{"rendered":"Hacia los 150 a\u00f1os de la Comuna de Par\u00eds (1871 -18 de marzo- 2021) &#8211; Marx y Lenin"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>EL ESTADO Y LA REVOLUCI\u00d3N<\/strong> &#8211; <strong>Lenin 1917<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>Capitulo III &#8211;&nbsp;EL ESTADO Y LA REVOLUCION. LA EXPERIENCIA DE LA COMUNA DE PARIS DE 1871. EL ANALISIS DE MARX<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/pcr.org.uy\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/arton10437-91ec2.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-2808\" width=\"589\" height=\"341\" srcset=\"https:\/\/pcr.org.uy\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/arton10437-91ec2.png 863w, https:\/\/pcr.org.uy\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/arton10437-91ec2-300x174.png 300w, https:\/\/pcr.org.uy\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/arton10437-91ec2-768x445.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 589px) 100vw, 589px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><strong>1. \u00bfEN QUE CONSISTE EL HERO\u00cdSMO DE LA TENTATIVA DE LOS COMUNEROS?<\/strong><br>Es sabido que algunos meses antes de la Comuna, en el oto\u00f1o de 1870, Marx previno a los obreros de Par\u00eds; demostr\u00e1ndoles que la tentativa de derribar el gobierno ser\u00eda un disparate dictado por la desesperaci\u00f3n. Pero cuando en marzo de 1871 se impuso a los obreros el combate decisivo y ellos lo aceptaron, cuando la insurrecci\u00f3n fue un hecho, Marx salud\u00f3 la revoluci\u00f3n proletaria con el m\u00e1s grande entusiasmo, a pesar de todos los malos augurios. Marx no se aferr\u00f3 a la condena pedantesca de un movimiento \u00abextempor\u00e1neo\u00bb, como el tristemente c\u00e9lebre renegado ruso del marxismo Plej\u00e1nov, que en noviembre de 1905 hab\u00eda escrito alentando a la lucha a los obreros y campesinos y que despu\u00e9s de diciembre de 1905 se puso a gritar como un liberal cualquiera: \u00ab\u00a1No se deb\u00eda haber empu\u00f1ado las armas! \u00abMarx, por el contrario, no se content\u00f3 con entusiasmarse ante el hero\u00edsmo de los comuneros, que, seg\u00fan sus palabras, \u00abtomaban el cielo por asalto\u00bb. Marx ve\u00eda en aquel movimiento revolucionario de masas, aunque \u00e9ste no lleg\u00f3 a alcanzar sus objetivos, una experiencia hist\u00f3rica de grandiosa importancia, un cierto paso hacia adelante de la revoluci\u00f3n proletaria mundial, un paso pr\u00e1ctico m\u00e1s importante que cientos de programas y de raciocinios. Analizar esta experiencia, sacar de ella las ense\u00f1anzas t\u00e1cticas, revisar a la luz de ella su teor\u00eda: he aqu\u00ed c\u00f3mo conceb\u00eda su misi\u00f3n Marx.<br>La \u00fanica \u00abcorrecci\u00f3n\u00bb que Marx consider\u00f3 necesario introducir en el \u00abManifiesto Comunista\u00bb fue hecha por \u00e9l a base de la experiencia revolucionaria de los comuneros de Par\u00eds.<br>El \u00faltimo pr\u00f3logo a la nueva edici\u00f3n alemana del \u00abManifiesto Comunista\u00bb, suscrito por sus dos autores, lleva la fecha de 24 de junio de 1872. En este pr\u00f3logo, los autores, Carlos Marx y Federico Engels, dicen que el programa del \u00abManifiesto Comunista\u00bb est\u00e1 \u00abahora anticuado en ciertos puntos\u00bb.<br>\u00ab. . . La Comuna ha demostrado, sobre todo &#8212; contin\u00faan &#8211;, que *la clase obrera no puede simplemente tomar posesi\u00f3n de la m\u00e1quina estatal existente y ponerla en marcha para sus propios fines. . .* \u00ab<br>Las palabras puestas entre asteriscos, en esta cita, fueron tomadas por sus autores de la obra de Marx \u00abLa guerra civil en Francia\u00bb.<br>As\u00ed, pues, Marx y Engels atribu\u00edan una importancia tan gigantesca a esta ense\u00f1anza fundamental y principal de la Comuna de Paris, que la introdujeron como correcci\u00f3n esencial en el \u00abManifiesto Comunista\u00bb.<br>Es sobremanera caracter\u00edstico que precisamente esta correcci\u00f3n esencial haya sido tergiversada por los oportunistas y que su sentido sea, probablemente, desconocido de las nueve d\u00e9cimas partes, si no del noventa y nueve por ciento de los lectores del \u00abManifiesto Comunista\u00bb. De esta tergiversaci\u00f3n trataremos en detalle m\u00e1s abajo, en el cap\u00edtulo consagrado especialmente a las tergiversaciones. Aqu\u00ed, bastar\u00e1 se\u00f1alar que la manera corriente, vulgar, de \u00abentender\u00bb las notables palabras de Marx citadas por nosotros consiste en suponer que Marx subraya aqu\u00ed la idea del desarrollo lento, por oposici\u00f3n a la toma del Poder por la violencia, y otras cosas por el estilo.<br>En realidad, es precisamente lo contrario. El pensamiento de Marx consiste en que la clase obrera debe destruir, romper la \u00abm\u00e1quina estatal existente\u00bb y no limitarse simplemente a apoderarse de ella.<br>El 12 de abril de 1871, es decir, justamente en plena Comuna, Marx escribi\u00f3 a Kugelmann:<br>\u00abSi te fijas en el \u00faltimo cap\u00edtulo de mi &#8217;18 Brumario&#8217;, ver\u00e1s que expongo como pr\u00f3xima tentativa de la revoluci\u00f3n francesa, no hacer pasar de unas manos a otras la m\u00e1quina burocr\u00e1tico-militar, como se ven\u00eda haciendo hasta ahora, sino r o m p e r l a [subrayado por Marx; en el original zerbrechen], y \u00e9sta es justamente la condici\u00f3n previa de toda verdadera revoluci\u00f3n popular en el continente. En esto, precisamente, consiste la tentativa de nuestros heroicos camaradas de Paris\u00bb (p\u00e1g. 709 de la revista \u00abNeue Zeit\u00bb, t. XX, I, a\u00f1o 1901-1902). (Las cartas de Marx a Kugelmann han sido publicadas en ruso no menos que en dos ediciones, una de ellas redactada por mi y con un pr\u00f3logo m\u00edo.)<br>En estas palabras: \u00abromper la m\u00e1quina burocr\u00e1tico-militar del Estado\u00bb, se encierra, concisamente expresada, la ense\u00f1anza fundamental del marxismo en punto a la cuesti\u00f3n de las tareas del proletariado en la revoluci\u00f3n respecto al Estado. \u00a1Y esta ense\u00f1anza es precisamente la que no s\u00f3lo olvida en absoluto, sino que tergiversa directamente la \u00abinterpretaci\u00f3n\u00bb imperante, kautskiana, del marxismo!<br>En cuanto a la referencia de Marx al \u00ab18 Brumario\u00bb, m\u00e1s arriba hemos citado en su integridad el pasaje correspondiente.<br>Interesa se\u00f1alar especialmente dos lugares en el mencionado pasaje de Marx. En primer t\u00e9rmino, Marx limita su conclusi\u00f3n al continente. Esto era l\u00f3gico en 1871, cuando Inglaterra era todav\u00eda un modelo de pa\u00eds netamente capitalista, pero sin militarismo y, en una medida considerable, sin burocracia. Por eso, Marx exclu\u00eda a Inglaterra, donde la revoluci\u00f3n, e incluso una revoluci\u00f3n popular, se consideraba y era entonces posible sin la condici\u00f3n previa de destruir \u00abla m\u00e1quina estatal existente\u00bb. Hoy, en 1917, en la \u00e9poca de la primera gran guerra imperialista, esta limitaci\u00f3n hecha por Marx no tiene raz\u00f3n de ser. Inglaterra y Norteam\u00e9rica, los m\u00e1s grandes y los \u00faltimos representantes &#8212; en el mundo entero &#8212; de la \u00ablibertad\u00bb anglosajona, en el sentido de ausencia de militarismo y de burocratismo, han ido rodando completamente al inmundo y sangriento pantano, com\u00fan a toda Europa, de las instituciones burocr\u00e1tico-militares, que todo lo someten y lo aplastan. Hoy, tambi\u00e9n en Inglaterra y en Norteam\u00e9rica es \u00abcondici\u00f3n previa de toda revoluci\u00f3n verdaderamente popular\u00bb el romper, el destruirla \u00abm\u00e1quina estatal existente\u00bb (y que all\u00ed ha alcanzado, en los a\u00f1os de 1914 a 1917, la perfecci\u00f3n \u00abeuropea\u00bb, la perfecci\u00f3n com\u00fan al imperialismo).<br>En segundo lugar, merece especial atenci\u00f3n la observaci\u00f3n extraordinariamente profunda de Marx de que la destrucci\u00f3n de la m\u00e1quina burocr\u00e1tico-militar del Estado es \u00abcondici\u00f3n previa de toda revoluci\u00f3n verdaderamente popular\u00bb.<br>Este concepto de revoluci\u00f3n \u00abpopular \u00bb parece extra\u00f1o en boca de Marx, y los plejanovistas y mencheviques rusos, estos secuaces de Struve que quieren hacerse pasar por marxistas, podr\u00edan tal vez explicar esta expresi\u00f3n de Marx como un \u00ablapsus\u00bb. Han reducido el marxismo a una deformaci\u00f3n liberal tan mezquina, que, para ellos, no existe m\u00e1s que la ant\u00edtesis entre revoluci\u00f3n burguesa y proletaria, y hasta esta ant\u00edtesis la comprenden de un modo incre\u00edblemente escol\u00e1stico.<br>Si tomamos como ejemplos las revoluciones del siglo XX, tendremos que reconocer como burguesas, naturalmente, tambi\u00e9n las revoluciones portuguesa y turca. Pero ni la una ni la otra son revoluciones \u00abpopulares\u00bb, pues ni en la una ni en la otra act\u00faa perceptiblemente, de un modo activo, por propia iniciativa, con sus propias reivindicaciones econ\u00f3micas y pol\u00edticas, la masa del pueblo, la inmensa mayor\u00eda de \u00e9ste. En cambio, la revoluci\u00f3n burguesa rusa de 1905 a 1907, aunque no registrase \u00e9xitos tan \u00abbrillantes\u00bb como los que alcanzaron en ciertos momentos las revoluciones portuguesa y turca, fue, sin duda, una revoluci\u00f3n \u00abverdaderamente popular\u00bb, pues la masa del pueblo, la mayor\u00eda de \u00e9ste, las \u00abm\u00e1s bajas capas\u00bb sociales, aplastadas por el yugo y la explotaci\u00f3n, levant\u00e1ronse por propia iniciativa, estamparon en todo el curso de la revoluci\u00f3n el sello de sus reivindicaciones, de sus intentos de construir a su modo una nueva sociedad en lugar de la sociedad vieja que era destruida.<br>En la Europa de 1871, el proletariado no formaba la mayor\u00eda ni en un solo pa\u00eds del continente. Una revoluci\u00f3n \u00abpopular\u00bb, que arrastrase al movimiento verdaderamente a la mayor\u00eda, s\u00f3lo pod\u00eda serlo aquella que abarcase tanto al proletariado como a los campesinos. Ambas clases formaban en aquel entonces el \u00abpueblo\u00bb. Ambas clases est\u00e1n unidas por el hecho de que la \u00abm\u00e1quina burocr\u00e1tico-militar del Estado\u00bb las oprime, las esclaviza, las explota. Destruir, romper esta m\u00e1quina: tal es el verdadero inter\u00e9s del \u00abpueblo\u00bb, de su mayor\u00eda, de los obreros y de la mayor\u00eda de los campesinos, tal es la \u00abcondici\u00f3n previa\u00bb para una alianza libre de los campesinos pobres con los proletarios, sin cuya alianza la democracia ser\u00e1 precaria, y la transformaci\u00f3n socialista, imposible.<br>Hacia esta alianza precisamente se abr\u00eda camino, como es sabido, la Comuna de Par\u00eds, si bien no alcanz\u00f3 su objetivo por una serie de causas de car\u00e1cter interno y externo.<br>Consiguientemente, al hablar de una \u00abrevoluci\u00f3n verdaderamente popular\u00bb, Marx, sin olvidar para nada las caracter\u00edsticas de la peque\u00f1a burgues\u00eda (de las cuales habl\u00f3 mucho y con frecuencia), ten\u00eda en cuenta con la mayor precisi\u00f3n la correlaci\u00f3n efectiva de clases en la mayor\u00eda de los Estados continentales de Europa, en 1871. Y, de otra parte, constataba que la \u00abdestrucci\u00f3n\u00bb de la m\u00e1quina estatal responde a los intereses de los obreros y campesinos, los une, plantea ante ellos la tarea com\u00fan de suprimir al \u00abpar\u00e1sito\u00bb y sustituirlo por algo nuevo.<br>\u00bfPero con qu\u00e9 sustituirlo concretamente?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>2. \u00bfCON QUE SUSTITUIR LA MAQUINA DEL ESTADO UNA VEZ DESTRUIDA?<\/strong><br>En 1847, en el \u00abManifiesto Comunista\u00bb, Marx daba a esta pregunta una respuesta todav\u00eda completamente abstracta, o, m\u00e1s exactamente, una respuesta que se\u00f1alaba las tareas, pero no los medios para resolverlas. Sustituir la m\u00e1quina del Estado, una vez destruida, por la \u00aborganizaci\u00f3n del proletariado como clase dominante\u00bb, \u00abpor la<br>conquista de la democracia\u00bb: tal era la respuesta del \u00abManifiesto Comunista\u00bb.<br>Sin perderse en utop\u00edas, Marx esperaba de la experiencia del movimiento de masas la respuesta a la cuesti\u00f3n de qu\u00e9 formas concretas habr\u00eda de revestir esta organizaci\u00f3n del proletariado como clase dominante y de qu\u00e9 modo esta organizaci\u00f3n habr\u00eda de coordinarse con la \u00abconquista de la democracia\u00bb m\u00e1s completa y m\u00e1s consecuente.<br>En su \u00abGuerra civil en Francia\u00bb, Marx somete al an\u00e1lisis m\u00e1s atento la experiencia de la Comuna, por breve que esta experiencia haya sido. Citemos los pasajes m\u00e1s importantes de esta obra:<br>En el siglo XIX, se desarroll\u00f3, procedente de la Edad Media, \u00abel poder centralizado del Estado, con sus \u00f3rganos omnipresentes: el ej\u00e9rcito permanente, la polic\u00eda, la burocracia, el clero y la magistratura\u00bb. Con el desarrollo del antagonismo de clase entre el capital y el trabajo, \u00abel Poder del Estado fue adquiriendo cada vez m\u00e1s el car\u00e1cter de un poder p\u00fablico para la opresi\u00f3n del trabajo, el car\u00e1cter de una m\u00e1quina de dominaci\u00f3n de clase. Despu\u00e9s de cada revoluci\u00f3n, que marcaba un paso adelante en la lucha de clases, se acusaba con rasgos cada vez m\u00e1s salientes el car\u00e1cter puramente opresor del Poder del Estado\u00bb. Despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n de 1848-1849, el Poder del Estado se convierte en un \u00abarma nacional de guerra del capital contra el trabajo\u00bb. El Segundo Imperio lo consolida.<br>\u00abLa ant\u00edtesis directa del Imperio era la Comuna\u00bb. \u00abEra la forma definida\u00bb \u00abde aquella rep\u00fablica que no hab\u00eda de abolir tan s\u00f3lo la forma mon\u00e1rquica de la dominaci\u00f3n de clase, sino la dominaci\u00f3n misma de clase. . .\u00bb<br>\u00bfEn qu\u00e9 hab\u00eda consistido, concretamente, esta forma \u00abdefinida\u00bb de la rep\u00fablica proletaria, socialista? \u00bfCu\u00e1l era el Estado que hab\u00eda comenzado a crear?<br>\u00ab. . . El primer decreto de la Comuna fue . . . la supresi\u00f3n del ej\u00e9rcito permanente para sustituirlo por el pueblo armado. . .\u00bb<br>Esta reivindicaci\u00f3n figura hoy en los programas de todos los partidos que deseen llamarse socialistas. \u00a1Pero lo que valen sus programas nos lo dice mejor que nada la<br>conducta de nuestros socialrevolucionarios y mencheviques, que precisamente despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n del 27 de febrero han renunciado de hecho a poner en pr\u00e1ctica esta reivindicaci\u00f3n!<br>\u00ab. . . La Comuna estaba formada por los consejeros municipales elegidos por sufragio universal en los diversos distritos de Par\u00eds. Eran responsables y pod\u00edan ser revocados en todo momento. La mayor\u00eda de sus miembros eran, naturalmente, obreros o representantes reconocidos de la clase obrera. . . La polic\u00eda, que hasta entonces hab\u00eda sido instrumento del gobierno central, fue despojada inmediatamente de todos sus atributos pol\u00edticos y convertida en instrumento de la Comuna, responsable ante \u00e9sta y revocable en todo momento. . . Y lo mismo se hizo con los funcionarios de todas las dem\u00e1s ramas de la administraci\u00f3n. . . Desde los miembros de la Comuna para abajo, todos los que desempe\u00f1aban cargos p\u00fablicos lo hac\u00edan por el salario de un obrero. Todos los privilegios y los gastos de representaci\u00f3n de los altos dignatarios del Estado desaparecieron junto con \u00e9stos. . . Una vez suprimidos el ej\u00e9rcito permanente y la polic\u00eda, instrumentos de la fuerza material del antiguo gobierno, ia Comuna se apresur\u00f3 a destruir tambi\u00e9n la fuerza de opresi\u00f3n espiritual, el poder de los curas. .. Los funcionarios judiciales perdieron su aparente independencia.<br>. . En el futuro deb\u00edan ser elegidos p\u00fablicamente, ser responsables y revocables. . .\u00bb<br>Por tanto, la Comuna sustituye la m\u00e1quina estatal destruida, aparentemente \u00abs\u00f3lo\u00bb por una democracia m\u00e1s completa: supresi\u00f3n del ej\u00e9rcito permanente y completa elegibilidad y amovilidad de todos los funcionarios. Pero, en realidad, este \u00abs\u00f3lo\u00bb representa un cambio gigantesco de unas instituciones por otras de un tipo distinto por<br>principio. Aqu\u00ed estamos precisamente ante uno de esos casos de \u00abtransformaci\u00f3n de la cantidad en calidad\u00bb: la democracia, llevada a la pr\u00e1ctica del modo m\u00e1s completo y consecuente que puede concebirse, se convierte de democracia burguesa en democracia proletaria, de un Estado (fuerza especial para la represi\u00f3n de una determinada clase) en algo que ya no es un Estado propiamente dicho.<br>Todav\u00eda es necesario reprimir a la burgues\u00eda y vencer su resistencia. Esto era especialmente necesario para la Comuna, y una de las causas de su derrota est\u00e1 en no haber hecho esto con suficiente decisi\u00f3n. Pero aqu\u00ed el \u00f3rgano represor es ya la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n y no una minor\u00eda, como hab\u00eda sido siempre, lo mismo bajo la esclavitud y la servidumbre que bajo la esclavitud asalariada. \u00a1Y, desde el momento en que es la mayor\u00eda del pueblo la que reprime por s\u00ed misma a sus opresores, no es ya necesaria una \u00abfuerza especial\u00bb de represi\u00f3n! En este sentido, el Estado comienza a extinguirse.<br>En vez de instituciones especiales de una minor\u00eda privilegiada (la burocracia privilegiada, los jefes del ej\u00e9rcito permanente), puede llevar a efecto esto directamente la mayor\u00eda, y cuanto m\u00e1s intervenga todo el pueblo en la ejecuci\u00f3n de las funciones propias del Poder del Estado tanto menor es la necesidad de dicho Poder.<br>En este sentido, es singularmente notable una de las medidas decretadas por la Comuna, que Marx subraya: la abolici\u00f3n de todos los gastos de representaci\u00f3n, de todos los privilegios pecuniarios de los funcionarios, la reducci\u00f3n de los sueldos de todos los funcionarios del Estado al nivel del \u00absalario de un obrero \u00ab. Aqu\u00ed es precisamente donde se expresa de un modo m\u00e1s evidente el viraje de la democracia burguesa a la democracia proletaria, de la democracia de la clase opresora a la democracia de las clases oprimidas, del Estado como \u00abfuerza especial \u00bb para la represi\u00f3n de una determinada clase a la represi\u00f3n de los opresores por la fuerza conjunta de la mayor\u00eda del pueblo, de los obreros y los campesinos. \u00a1Y es precisamente en este punto tan evidente &#8212; tal vez el m\u00e1s importante, en lo que se refiere a la cuesti\u00f3n del Estado &#8212; en el que las ense\u00f1anzas de Marx han sido m\u00e1s relegadas al olvido! En los comentarios de popularizaci\u00f3n &#8212; cuya cantidad es innumerable &#8212; no se habla de esto. \u00abEs uso\u00bb guardar silencio acerca de esto, como si se tratase de una \u00abingenuidad\u00bb pasada de moda, algo as\u00ed como cuando los cristianos, despu\u00e9s de convertirse el cristianismo en religi\u00f3n del Estado, se \u00abolvidaron\u00bb de las \u00abingenuidades\u00bb del cristianismo primitivo y de su esp\u00edritu democr\u00e1tico-revolucionario.<br>La reducci\u00f3n de los sueldos de los altos funcionarios del Estado parece \u00absimplemente\u00bb la reivindicaci\u00f3n de un democratismo ingenuo, primitivo. Uno de los \u00abfundadores\u00bb del oportunismo moderno, el ex-socialdem\u00f3crata E. Bernstein, se ha dedicado m\u00e1s de una vez a repetir esas burlas burguesas triviales sobre el democratismo \u00abprimitivo\u00bb. Como todos los oportunistas, como los actuales kautskianos, no comprend\u00eda en absoluto, en primer lugar, que el paso del capitalismo al socialismo es imposible sin un cierto \u00abretorno\u00bb al democratismo \u00abprimitivo\u00bb (pues \u00bfc\u00f3mo, si no, pasar a la ejecuci\u00f3n de las funciones del Estado por la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n, por toda la poblaci\u00f3n en bloque?); y, en segundo lugar, que este \u00abdemocratismo primitivo\u00bb, basado en el capitalismo y en la cultura capitalista, no es el democratismo primitivo de los tiempos prehist\u00f3ricos o de la \u00e9poca precapitalista. La cultura capitalista ha creado la gran producci\u00f3n, f\u00e1bricas, ferrocarriles, el correo y el tel\u00e9fono, etc., y sobre esta base, una enorme mayor\u00eda de las funciones del antiguo \u00abPoder del Estado\u00bb se han simplificado tanto y pueden reducirse a operaciones tan sencill\u00edsimas de registro, contabilidad y control, que estas funciones son totalmente asequibles a todos los que saben leer y escribir, que pueden ejecutarse en absoluto por el \u00absalario corriente de un obrero\u00bb, que se las puede (y se las debe) despojar de toda sombra de algo privilegiado y \u00abjer\u00e1rquico\u00bb.<br>La completa elegibilidad y la amovibilidad en cualquier momento de todos los funcionarios sin excepci\u00f3n; la reducci\u00f3n de su sueldo a los l\u00edmites del \u00absalario corriente de un obrero\u00bb: estas medidas democr\u00e1ticas, sencillas y \u00abevidentes por s\u00ed mismas\u00bb, al mismo tiempo que unifican en absoluto los intereses de los obreros y de la mayor\u00eda de los campesinos, sirven de puente que conduce del capitalismo al socialismo. Estas medidas ata\u00f1en a la reorganizaci\u00f3n del Estado, a la reorganizaci\u00f3n puramente pol\u00edtica de la sociedad, pero es evidente que s\u00f3lo adquieren su pleno sentido e importancia en conexi\u00f3n con la \u00abexpropiaci\u00f3n de los expropiadores\u00bb ya en realizaci\u00f3n o en preparaci\u00f3n, es decir, con la transformaci\u00f3n de la propiedad privada capitalista sobre los medios de producci\u00f3n en propiedad social.<br>\u00abAl suprimir las dos mayores partidas de gastos, el ej\u00e9rcito y la burocracia, la Comuna &#8212; escribe Marx &#8212; convirti\u00f3 en realidad la consigna de todas las revoluciones burguesas: un gobierno barato\u00bb.<br>Entre los campesinos, al igual que en las dem\u00e1s capas de la peque\u00f1a burgues\u00eda, s\u00f3lo \u00abprospera\u00bb, s\u00f3lo \u00abse abre paso\u00bb en sentido burgu\u00e9s, es decir, se convierten en gentes acomodadas, en burgueses o en funcionarios con una situaci\u00f3n garantizada y privilegiada, una minor\u00eda insignificante. La inmensa mayor\u00eda de los campesinos de todos los pa\u00edses capitalistas en que existe una masa campesina (y estos pa\u00edses capitalistas forman la mayor\u00eda), se halla oprimida por el gobierno y ans\u00eda derrocarlo, ans\u00eda un gobierno \u00abbarato\u00bb. Esto puede realizarlo s\u00f3lo el proletariado, y, al realizarlo, da al mismo tiempo un paso hacia la transformaci\u00f3n socialista del Estado.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>3. LA ABOLICION DEL PARLAMENTARISMO<\/strong><br>\u00abLa Comuna &#8212; escribi\u00f3 Marx &#8212; deb\u00eda ser, no una corporaci\u00f3n parlamentaria, sino una corporaci\u00f3n de trabajo, legislativa y ejecutiva al mismo tiempo. . .\u00bb<br>\u00ab. . . En vez de decidir una vez cada tres o cada seis a\u00f1os qu\u00e9 miembros de la clase dominante han de representar y aplastar [ver-und zertreten ] al pueblo en el parlamento, el sufragio universal deb\u00eda servir al pueblo, organizado en comunas, de igual modo que el sufragio individual sirve a los patronos para encontrar obreros, inspectores y contables con destino a sus empresas\u00bb.<br>Esta notable cr\u00edtica del parlamentarismo, trazada en 1871, figura tambi\u00e9n hoy, gracias al predominio del socialchovinismo y del oportunismo, entre las \u00abpalabras olvidadas\u00bb del marxismo. Los ministros y parlamentarios profesionales, los traidores al proletariado y los \u00abmercachifles\u00bb socialistas de nuestros d\u00edas han dejado integramente a los anarquistas la cr\u00edtica del parlamentarismo, y sobre esta base asombrosamente juiciosa han declarado toda cr\u00edtica del parlamentarismo \u00a1\u00a1como \u00abanarquismo\u00bb!! No tiene nada de extra\u00f1o que el proletariado de los pa\u00edses parlamentarios \u00abadelantados\u00bb, asqueado de \u00absocialistas\u00bb como los Scheidemann, David, Legien, Sembat, Renaudel, Henderson, Vandervelde, Stauning, Branting, Bissolati y C\u00eda., haya puesto cada vez m\u00e1s sus simpat\u00edas en el anarcosindicalismo, a pesar de que \u00e9ste es hermano carnal del oportunismo.<br>Pero para Marx la dial\u00e9ctica revolucionaria no fue nunca esa vacua frase de moda, esa bagatela en que la han convertido Plej\u00e1nov, Kautsky y otros. Marx sab\u00eda romper implacablemente con el anarquismo por su incapacidad para aprovecharse hasta del \u00abestablo\u00bb del parlamentarismo burgu\u00e9s &#8212; sobre todo cuando se sabe que no se est\u00e1 ante situaciones revolucionarias &#8211;, pero, al mismo tiempo, sab\u00eda tambi\u00e9n hacer una cr\u00edtica aut\u00e9nticamente revolucionario-proletaria del parlamentarismo.<br>Decidir una vez cada cierto n\u00famero de a\u00f1os qu\u00e9 miembros de la clase dominante han de oprimir y aplastar al pueblo en el parlamento: he aqu\u00ed la verdadera esencia del parlamentarismo burgu\u00e9s, no s\u00f3lo en las monarqu\u00edas constitucionales parlamentarias, sino tambi\u00e9n en las rep\u00fablicas m\u00e1s democr\u00e1ticas.<br>Pero si planteamos la cuesti\u00f3n del Estado, si enfocamos el parlamentarismo como una de las instituciones del Estado, desde el punto de vista de las tareas del proletariado en este terreno, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 entonces la salida del parlamentarismo? \u00bfC\u00f3mo es posible prescindir de \u00e9l?<br>Hay que decir, una y otra vez, que ]as ense\u00f1anzas de Marx, basadas en la experiencia de la Comuna, est\u00e1n tan olvidadas, que para el \u00absocialdem\u00f3crata\u00bb moderno (l\u00e9ase: para los actuales traidores al socialismo) es sencillamente incomprensible otra cr\u00edtica del parlamentarismo que no sea la anarquista o la reaccionaria.<br>La salida del parlamentarismo no est\u00e1, naturalmente, en la abolici\u00f3n de las instituciones representativas y de la elegibilidad, sino en transformar las instituciones representativas de lugares de charlataner\u00eda en corporaciones \u00abde trabajo\u00bb.<br>\u00abLa Comuna deb\u00eda ser, no una corporaci\u00f3n parlamentaria, sino una corporaci\u00f3n de trabajo, legislativa y ejecutiva al mismo tiempo\u00bb.<br>\u00abNo una corporaci\u00f3n parlamentaria, sino una corporaci\u00f3n de trabajo\u00bb: \u00a1este tiro va derecho al coraz\u00f3n de los parlamentarios modernos y de los \u00abperrillos falderos\u00bb parlamentarios de la socialdemocracia! Fijaos en cualquier pa\u00eds parlamentario, de Norteam\u00e9rica a Suiza, de Francia a Inglaterra, Noruega, etc.: la verdadera labor \u00abde Estado\u00bb se hace entre bastidores y la ejecutan los ministerios, las oficinas, los Estados Mayores. En los parlamentos no se hace m\u00e1s que charlar, con la finalidad especial de embaucar al \u00abvulgo\u00bb. Y tan cierto es esto, que hasta en la rep\u00fablica rusa, rep\u00fablica democr\u00e1ticoburguesa, antes de haber conseguido crear un verdadero parlamento, se han puesto de manifiesto en seguida todos estos pecados del parlamentarismo. H\u00e9roes del filiste\u00edsmo podrido como los Sk\u00f3belev y los Tsereteli, los Chernov y los Avks\u00e9ntiev se las han arreglado para envilecer hasta a los Soviets, seg\u00fan el patr\u00f3n del m\u00e1s s\u00f3rdido parlamentarismo burgu\u00e9s, convirti\u00e9ndolos en vacuos lugares de charlataner\u00eda.<br>En los Soviets, los se\u00f1ores ministros \u00absocialistas\u00bb enga\u00f1an a los ingenuos aldeanos con frases y con resoluciones. En el gobierno, se desarrolla un rigod\u00f3n permanente, de una parte para \u00abcebar\u00bb con puestecitos bien retribuidos y honrosos al mayor n\u00famero posible de socialrevolucionarios y mencheviques, y, de otra parte, para \u00abdistraer la atenci\u00f3n\u00bb del pueblo. \u00a1Mientras tanto, en las oficinas y en los Estados Mayores \u00abse desarrolla\u00bb la labor \u00abdel Estado\u00bb!<br>El \u00abDielo Naroda\u00bb, \u00f3rgano del partido gobernante de los \u00absocialistas revolucionarios\u00bb, reconoc\u00eda no hace mucho en un editorial &#8212; con esa sinceridad inimitable de las gentes de la \u00abbuena sociedad\u00bb en la que \u00abtodos\u00bb ejercen la prostituci\u00f3n pol\u00edtica &#8212; que hasta en los ministerios regentados por \u00absocialistas\u00bb (\u00a1perdonad la expresi\u00f3n!), que hasta en estos ministerios \u00a1subsiste sustancialmente todo el viejo aparato burocr\u00e1tico, funcionando a la antigua y saboteando con absoluta \u00ablibertad\u00bb las iniciativas revolucionarias! Y aunque no tuvi\u00e9semos esta confesi\u00f3n, \u00bfacaso la historia real de la participaci\u00f3n de los socialrevolucionarios y los mencheviques en el gobierno no demuestra esto? Lo \u00fanico que hay de caracter\u00edstico en esto es que los se\u00f1ores Chernov, Rus\u00e1nov, Sens\u00ednov y dem\u00e1s redactores del \u00abDielo Naroda\u00bb, asociados en el ministerio con los kadetes, han perdido el pudor hasta tal punto, que no se averg\u00fcenzan de contar p\u00fablicamente, sin rubor, como si se tratase de una peque\u00f1ez, \u00a1\u00a1que en \u00absus\u00bb ministerios todo est\u00e1 igual que antes!! Para enga\u00f1ar a los campesinos ingenuos, frases revolucionario-democr\u00e1ticas, y para \u00abcomplacer\u00bb a los capitalistas, el laberinto burocr\u00e1tico-oficinesco: he ah\u00ed la esencia de la \u00abhonorable\u00bb coalici\u00f3n.<br>La Comuna sustituye el parlamentarismo venal y podrido de la sociedad burguesa por instituciones en las que la libertad de cr\u00edtica y de examen no degenera en enga\u00f1o, pues aqu\u00ed los parlamentarios tienen que trabajar ellos mismos, tienen que ejecutar ellos mismos sus leyes, tienen que comprobar ellos mismos los resultados, tienen que responder directamente ante sus electores. Las instituciones representativas contin\u00faan, pero desaparece el parlamentarismo como sistema especial, como divisi\u00f3n del trabajo legislativo y ejecutivo, como situaci\u00f3n privilegiada para los diputados. Sin instituciones representativas no puede concebirse la democracia, ni aun la democracia proletaria; sin parlamentarismo, s\u00ed puede y debe concebirse, si la cr\u00edtica de la sociedad burguesa no es para nosotros una frase vacua, si la aspiraci\u00f3n de derrocar la dominaci\u00f3n de la burgues\u00eda es en nosotros una aspiraci\u00f3n seria y sincera y no una frase \u00abelectoral\u00bb para cazar los votos de los obreros, como es en los labios de los mencheviques y los socialrevolucionarios, como es en los labios de los Scheidemann y Legien, los Sembat y Vandervelde.<br>Es sobremanera instructivo que, al hablar de las funciones de aquella burocracia que necesita tambi\u00e9n la Comuna y la democracia proletaria, Marx tome como punto de comparaci\u00f3n a los empleados de \u00abcualquier otro patrono\u00bb, es decir, una empresa capitalista corriente, con \u00abobreros, inspectores y contables\u00bb.<br>En Marx no hay ni rastro de utopismo, en el sentido de que invente y fantasee sobre la \u00abnueva\u00bb sociedad. No, Marx estudia como un proceso hist\u00f3rico-natural c\u00f3mo nace la nueva sociedad de la antigua, estudia las formas de transici\u00f3n de la antigua a la nueva sociedad. Toma la experiencia real del movimiento proletario de masas y se esfuerza en sacar las ense\u00f1anzas pr\u00e1cticas de ella. \u00abAprende\u00bb de la Comuna, como todos los grandes pensadores revolucionarios no temieron aprender de la experiencia de los grandes movimientos de la clase oprimida, no dirigi\u00e9ndoles nunca \u00absermones\u00bb pedantescos (por el estilo del \u00abno se deb\u00eda haber empu\u00f1ado las armas\u00bb, de Plej\u00e1nov, o de la frase de Tsereteli: \u00abuna clase debe saber moderarse\u00bb).<br>No cabe hablar de la abolici\u00f3n repentina de la burocracia, en todas partes y hasta sus \u00faltimas ra\u00edces. Esto es una utop\u00eda. Pero el destruir de golpe la antigua m\u00e1quina<br>burocr\u00e1tica y comenzar a construir inmediatamente otra nueva, que permita ir<br>El capitalismo simplifica las funciones de la administraci\u00f3n del \u00abEstado\u00bb, permite desterrar la \u00abadministraci\u00f3n burocr\u00e1tica\u00bb y reducirlo todo a una organizaci\u00f3n de los proletarios (como clase dominante) que toma a su servicio, en nombre de toda la sociedad, a \u00abobreros, inspectores y contables\u00bb.<br>Nosotros no somos utopistas. No \u00abso\u00f1amos\u00bb en c\u00f3mo podr\u00e1 prescindirse de golpe de todo gobierno, de toda subordinaci\u00f3n, estos sue\u00f1os anarquistas, basados en la incomprensi\u00f3n de las tareas de la dictadura del proletariado, son fundamentalmente ajenos al marxismo y, de hecho, s\u00f3lo sirven para aplazar la revoluci\u00f3n socialista hasta el momento en que los hombres sean distintos. No, nosotros queremos la revoluci\u00f3n socialista con hombres como los de hoy, con hombres que no puedan arregl\u00e1rselas sin subordinaci\u00f3n, sin control, sin \u00abinspectores y contables\u00bb.<br>Pero a quien hay que someterse es a la vanguardia armada de todos los explotados y trabajadores: al proletariado. La \u00abadministraci\u00f3n burocr\u00e1tica\u00bb espec\u00edfica de los funcionarios del Estado, puede y debe comenzar a sustituirse inmediatamente, de la noche a la ma\u00f1ana, por las simples funciones de \u00abinspectores y contables\u00bb, funciones que ya hoy son plenamente accesibles al nivel de desarrollo de los habitantes de las ciudades y que pueden ser perfectamente desempe\u00f1adas por el \u00absalario de un obrero\u00bb.<br>Organizaremos la gran producci\u00f3n nosotros mismos, los obreros, partiendo de lo que ha sido creado ya por el capitalismo, bas\u00e1ndonos en nuestra propia experiencia obrera, estableciendo una disciplina riguros\u00edsima, f\u00e9rrea, mantenida por el Poder estatal de los obreros armados; reduciremos a los funcionarios del Estado a ser simples ejecutores de nuestras directivas, \u00abinspectores y contables\u00bb responsables, amovibles y modestamente retribuidos (en uni\u00f3n, naturalmente, de t\u00e9cnicos de todas clases, de todos los tipos y grados): he ah\u00ed nuestra tarea proletaria, he ah\u00ed por d\u00f3nde se puede y se debe empezar al llevar a cabo la revoluci\u00f3n proletaria. Este comienzo, sobre la base de la gran producci\u00f3n, conduce por s\u00ed mismo a la \u00abextinci\u00f3n\u00bb gradual de toda burocracia, a la creaci\u00f3n gradual de un orden &#8212; orden sin comillas, orden que no se parecer\u00e1 en nada a la esclavitud asalariada &#8211;, de un orden en que las funciones de inspecci\u00f3n y de contabilidad, cada vez m\u00e1s simplificadas, se ejecutar\u00e1n por todo siguiendo un turno, acabar\u00e1n por convertirse en costumbre, y, por fin, desaparecer\u00e1n como funciones especiales de una capa especial de la sociedad.<br>Un ingenioso socialdem\u00f3crata alem\u00e1n de la d\u00e9cada del 70 del siglo pasado, dijo que el correo era un modelo de econom\u00eda socialista. Esto es muy exacto. Hoy, el correo es una empresa organizada seg\u00fan el patr\u00f3n de un monopolio capitalista de Estado. El imperialismo va convirtiendo poco a poco todos los trusts en organizaciones de este tipo. En ellos vemos esa misma burocracia burguesa, entronizada sobre los \u00absimples\u00bb trabajadores, agobiados de trabajo y hambrientos. Pero el mecanismo de la gesti\u00f3n social est\u00e1 ya preparado en estas organizaciones. No hay m\u00e1s que derrocar a los capitalistas, destruir, por la mano f\u00e9rrea de los obreros armados, la resistencia de estos explotadores, romper la m\u00e1quina burocr\u00e1tica del Estado moderno, y tendremos ante nosotros un mecanismo de alta perfecci\u00f3n t\u00e9cnica, libre del \u00abpar\u00e1sito\u00bb y perfectamente susceptible de ser puesto en marcha por los mismos obreros unidos, dando ocupaci\u00f3n a t\u00e9cnicos, inspectores y contables y retribuyendo el trabajo de todos \u00e9stos, como el de todos los funcionarios del \u00abEstado\u00bb en general, con el salario de un obrero. He aqu\u00ed una tarea concreta, una tarea pr\u00e1ctica que es ya inmediatamente realizable con respecto a todos los trusts, que libera a los trabajadores de la explotaci\u00f3n y que tiene en cuenta la experiencia ya iniciada pr\u00e1cticamente (sobre todo en el terreno de la organizaci\u00f3n del Estado) por la Comuna.<br>Organizar toda la econom\u00eda nacional como lo est\u00e1 el correo para que los t\u00e9cnicos, los inspectores, los contables y todos los funcionarios en general perciban sueldos que no sean superiores al \u00absalario de un obrero\u00bb, bajo el control y la direcci\u00f3n del proletariado armado: he ah\u00ed nuestro objetivo inmediato. He ah\u00ed el Estado que nosotros necesitamos y la base econ\u00f3mica sobre la que este Estado tiene que descansar. He ah\u00ed lo que dar\u00e1n la abolici\u00f3n del parlamentarismo y la conservaci\u00f3n de las instituciones representativas, he ah\u00ed lo que librar\u00e1 a las clases trabajadoras de la prostituci\u00f3n de estas instituciones por la burgues\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>4. ORGANIZACION DE LA UNIDAD DE LA NACION<\/strong><br>\u00ab&#8230;En el breve esbozo de organizaci\u00f3n nacional que la Comuna no tuvo tiempo de desarrollar, se dice claramente que la Comuna deb\u00eda ser&#8230; la forma pol\u00edtica hasta de la aldea m\u00e1s peque\u00f1a del pa\u00eds\u00bb&#8230; Las comunas elegir\u00edan la \u00abdelegaci\u00f3n nacional\u00bb de Par\u00eds.<br>\u00ab&#8230;Las pocas, pero importantes funciones que aun quedar\u00edan entonces al gobierno central no se suprimir\u00edan, como falseando conscientemente la verdad se ha dicho, sino que ser\u00edan desempe\u00f1adas por funcionarios comunales, es decir, rigurosamente responsables. . .\u00bb<br>\u00ab&#8230;No se trataba de destruir la unidad de la naci\u00f3n, sino por el contrario, de organizarla mediante un r\u00e9gimen comunal. La unidad de la naci\u00f3n deb\u00eda convertirse en una realidad mediante la destrucci\u00f3n de aquel Poder del Estado que pretend\u00eda ser la encarnaci\u00f3n de esta unidad, pero quer\u00eda ser independiente de la naci\u00f3n y estar situado por encima de ella. De hecho, este Poder del Estado no era m\u00e1s que una excrescencia parasitaria en el cuerpo de la naci\u00f3n. . .\u00bb \u00abLa tarea consist\u00eda en amputar los \u00f3rganos puramente represivos del viejo Poder estatal y arrancar sus leg\u00edtimas funciones de manos de una autoridad que pretende colocarse sobre la sociedad, para restituirlas a los servidores responsables de \u00e9sta\u00bb.<br>Hasta qu\u00e9 punto los oportunistas de la socialdemocracia actual no han comprendido &#8212; tal vez fuera m\u00e1s exacto decir que no han querido comprender &#8212; estos razonamientos de Marx, lo revela mejor que nada el libro herostr\u00e1ticamente c\u00e9lebre del renegado Bernstein: \u00abLas premisas del socialismo y las tareas de la socialdemocracia\u00bb. Refiri\u00e9ndose precisamente a las citadas palabras de Marx, Bernstein escrib\u00eda que en ellas se desarrolla un programa \u00abque, por su contenido pol\u00edtico, presenta, en todos sus rasgos esenciales, la mayor semejanza con el federalismo de Proudhon. . . Pese a todas las dem\u00e1s diferencias que separan a Marx y al &#8216;peque\u00f1oburgu\u00e9s&#8217; Proudhon [Bernstein pone esta palabra entre comillas, queriendo darle una intenci\u00f3n ir\u00f3nica], en estos puntos el curso de las ideas es el m\u00e1s af\u00edn que cabe en ambos\u00bb. Naturalmente, prosigue Bernstein, que la importancia de las municipalidades va en aumento, pero \u00aba m\u00ed me parece dudo so que esta abolici\u00f3n [Aufl\u00f6sung &#8212; literalmente: disoluci\u00f3n] de los Estados modernos y la transformaci\u00f3n completa [Umwandlung : cambio radical] de su organizaci\u00f3n, tal como Marx y Proudhon la describen (formaci\u00f3n de la Asamblea Nacional con delegados de las asambleas provinciales o regionales, integradas a su vez por delegados de las comunas), tendr\u00eda que ser la obra inicial de la democracia, desapareciendo, por tanto, todas las formas anteriores de las representaciones nacionales\u00bb (Bernstein \u00abLas premisas del socialismo\u00bb, p\u00e1gs. 134 y 136, edici\u00f3n alemana de 1899).<br>Esto es sencillamente monstruoso: \u00a1Confundir las concepciones de Marx sobre la \u00abdestrucci\u00f3n del Poder estatal, del par\u00e1sito\u00bb, con el federalismo de Proudhonl Pero esto no es casual, pues al oportunista no se le pasa siquiera por las mientes pensar que aqu\u00ed Marx no habla en manera alguna del federalismo por oposici\u00f3n al centralismo, sino de la destrucci\u00f3n de la antigua m\u00e1quina burguesa del Estado, existente en todos los pa\u00edses burgueses.<br>Al oportunista s\u00f3lo se le viene a las mientes lo que ve en torno suyo, en medio del filiste\u00edsmo mezquino y del estancamiento \u00abreformista\u00bb, a saber: \u00a1s\u00f3lo las \u00abmunicipalidades\u00bb!<br>El oportunista ha perdido la costumbre del pensar siquiera en la revoluci\u00f3n del proletariado.<br>Esto es rid\u00edculo. Pero lo curioso es que nadie haya contendido con Bernstein acerca de este punto. Bernstein fue refutado por muchos, especialmente por Plej\u00e1nov en la literatura rusa y por Kautsky en la europea, pero ni uno ni otro han hablado de esta tergiversaci\u00f3n de Marx por Bernstein.<br>El oportunista se ha desacostumbrado hasta tal punto de pensar en revolucionario y de reflexionar acerca de la revoluci\u00f3n, que atribuye a Marx el \u00abfederalismo\u00bb, confundi\u00e9ndole con el fundador del anarquismo, Proudhon. Y Kautsky y Plej\u00e1nov, que quieren pasar por marxistas ortodoxos y defender la doctrina del marxismo revolucionario, \u00a1guardan silencio acerca de esto! Nos encontramos aqu\u00ed con una de las ra\u00edces de ese extraordinario bastardeamiento de las ideas acerca de la diferencia entre marxismo y anarquismo, que es caracter\u00edstico tanto de los kautskianos como de los oportunistas y del que habremos de hablar todav\u00eda m\u00e1s.<br>En los citados pasajes de Marx sobre la experiencia de la Comuna, no hay ni rastro de federalismo. Marx coincide con Proudhon precisamente en algo que no ve el oportunista Bernstein. Marx discrepa de Proudhon precisamente en aquello en que Bernstein ve una afinidad.<br>Marx coincide con Proudhon en que ambos abogan por la \u00abdestrucci\u00f3n\u00bb de la m\u00e1quina moderna del Estado. Esta coincidencia del marxismo con el anarquismo (tanto con el de Proudhon como con el de Bakunin) no quieren verla ni los oportunistas ni los kautskianos, pues ambos han desertado del marxismo en este punto.<br>Marx discrepa de Proudhon y de Bakunin precisamente en la cuesti\u00f3n del federalismo (para no hablar siquiera de la dictadura del proletariado). El federalismo es una derivaci\u00f3n de principio de las concepciones peque\u00f1oburguesas del anarquismo.<br>Marx es centralista. En los pasajes suyos citados m\u00e1s arriba, no se contiene la menor desviaci\u00f3n del centralismo. \u00a1S\u00f3lo quienes se hallen pose\u00eddos de la \u00abfe supersticiosa\u00bb del filisteo en el Estado pueden confundir la destrucci\u00f3n de la m\u00e1quina del Estado burgu\u00e9s con la destrucci\u00f3n del centralismo!<br>Y bien, si el proletariado y los campesinos pobres toman en sus manos el Poder del Estado, se organizan de un modo absolutamente libre en comunas y unifican la acci\u00f3n de todas las comunas para dirigir los golpes contra el capital, para aplastar la resistencia de los capitalistas, para entregar a toda la naci\u00f3n, a toda la sociedad, la propiedad privada sobre los ferrocarriles, las f\u00e1bricas, la tierra, etc., \u00bfacaso esto no ser\u00e1 el centralismo? \u00bfAcaso esto no ser\u00e1 el m\u00e1s consecuente centralismo democr\u00e1tico, y adem\u00e1s un centralismo proletario?<br>A Bernstein no le cabe, sencillamente, en la cabeza que sea posible un centralismo voluntario, una uni\u00f3n voluntaria de las comunas en la naci\u00f3n, una fusi\u00f3n voluntaria de las comunas proletarias para aplastar la dominaci\u00f3n burguesa y la m\u00e1quina burguesa del Estado. Para Bernstein, como para todo filisteo, el centralismo es algo que s\u00f3lo puede venir de arriba, que s\u00f3lo puede ser impuesto y mantenido por la burocracia y el militarismo.<br>Marx subraya intencionadamente, como previendo la posibilidad de que sus ideas fuesen tergiversadas, que el acusar a la Comuna de querer destruir la unidad de la naci\u00f3n, de querer suprimir el Poder central, es una falsedad consciente. Marx usa intencionadamente la expresi\u00f3n \u00aborganizar la unidad de la naci\u00f3n\u00bb, para contraponer el centralismo consciente, democr\u00e1tico, proletario, al centralismo burgu\u00e9s, militar, burocr\u00e1tico.<br>Pero&#8230; no hay peor sordo que el que no quiere oir. Y los oportunistas de la socialdemocracia actual no quieren, en efecto, oir hablar de la destrucci\u00f3n del Poder del Estado, de la eliminaci\u00f3n del par\u00e1sito.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>5. LA DESTRUCCI\u00d3N DEL ESTADO PAR\u00c1SITO<\/strong><br>Hemos citado ya, y vamos a completarlas aqu\u00ed, las palabras de Marx relativas a este punto.<br>\u00abGeneralmente, las nuevas creaciones hist\u00f3ricas est\u00e1n destinadas a que se las tome por una reproducci\u00f3n de las formas viejas, y aun ya caducas, de vida social con las cuales las nuevas instituciones presentan cierta semejanza. As\u00ed, tambi\u00e9n esta nueva Comuna, que viene a destruir [bricht &#8212; romper] el Poder estatal moderno, ha sido considerada como una resurrecci\u00f3n de las Comunas medievales. . . , como una federaci\u00f3n de peque\u00f1os Estados, con arreglo al sue\u00f1o de Montesquieu y los girondinos.<br>. . , como una forma exagerada de la vieja lucha contra el excesivo centralismo. . .\u00bb<br>\u00ab. . . Por el contrario, el r\u00e9gimen comunal habr\u00eda devuelto al organismo social todas las fuerzas que hasta entonces ven\u00eda devorando el &#8216;Estado&#8217;, par\u00e1sito que se nutre a expensas de la sociedad y entorpece su libre movimiento. Con este solo hecho habr\u00eda iniciado la regeneraci\u00f3n de Francia. . .\u00bb<br>\u00ab. . . El r\u00e9gimen comunal habr\u00eda colocado a los productores rurales bajo la direcci\u00f3n ideol\u00f3gica de las capitales de sus provincias y les habr\u00eda ofrecido aqu\u00ed, en los obreros de la ciudad, los representantes naturales de sus intereses. La sola existencia de la Comuna implicaba, como algo evidente, un r\u00e9gimen de autonom\u00eda local, pero no ya como contrapeso a un Poder del Estado que ahora ser\u00eda superfluo. . .\u00bb<br>\u00abDestrucci\u00f3n del Poder estatal\u00bb, que era una \u00abexcrescencia parasitaria\u00bb, su \u00abamputaci\u00f3n\u00bb, su \u00abaplastamiento\u00bb, el \u00abPoder del Estado que ahora ser\u00eda superfluo\u00bb: he aqu\u00ed c\u00f3mo se expresa Marx al hablar del Estado, valorando y analizando la experiencia de la Comuna.<br>Todo esto fue escrito hace poco menos de medio siglo, pero hoy hay que proceder a verdaderas excavaciones para llevar a la conciencia de las grandes masas un marxismo no falseado. Las conclusiones deducidas de la observaci\u00f3n de la \u00faltima gran revoluci\u00f3n vivida por Marx fueron dadas al olvido precisamente al llegar el momento de las siguientes grandes revoluciones del proletariado.<br>\u00ab. . . La variedad de interpretaciones a que ha sido sometida la Comuna y la variedad de intereses que han encontrado su expresi\u00f3n en ella demuestran que era una forma pol\u00edtica perfectamente flexible, a diferencia de las formas anteriores de gobierno, que hab\u00edan sido todas esencialmente represivas. He aqu\u00ed su verdadero secreto: la Comuna era en esencia el gobierno de la clase obrera, fruto de la lucha de la clase productora contra la clase apropiadora, la forma pol\u00edtica, descubierta, al fin, bajo la cual pod\u00eda llevarse a cabo la emancipaci\u00f3n econ\u00f3mica del trabajo. . .\u00bb<br>\u00abSin esta \u00faltima condici\u00f3n el r\u00e9gimen comunal habr\u00eda sido una imposibilidad y una impostura\u00bb. . .<br>Los utopistas hab\u00edanse dedicado a \u00abdescubrir\u00bb las formas pol\u00edticas bajo las cuales deb\u00eda producirse la transformaci\u00f3n socialista de la sociedad. Los anarquistas se desentend\u00edan del problema de las formas pol\u00edticas en general. Los oportunistas de la socialdemocracia actual tomaron las formas pol\u00edticas burguesas del Estado democr\u00e1tico parlamentario como el l\u00edmite del que no pod\u00eda pasarse y se rompieron la frente de tanto prosternarse ante este \u00abmodelo\u00bb, considerando como anarquismo toda aspiraci\u00f3n a romper estas formas.<br>Marx dedujo de toda la historia del socialismo y de las luchas pol\u00edticas que el Estado deber\u00e1 desaparecer y que la forma transitoria para su desaparici\u00f3n (la forma de transici\u00f3n del Estado al no Estado) ser\u00e1 \u00abel proletariado organizado como clase dominante\u00bb. Pero Marx no se propon\u00eda descubrir las formas pol\u00edticas de este futuro. Se limit\u00f3 a la investigaci\u00f3n precisa de la historia francesa, a su an\u00e1lisis y a la conclusi\u00f3n a que llev\u00f3 el a\u00f1o 1851: se avecina la destrucci\u00f3n de la m\u00e1quina del Estado burgu\u00e9s.<br>Y cuando estall\u00f3 el movimiento revolucionario de masas del proletariado, Marx, a pesar del rev\u00e9s sufrido por este movimiento, a pesar de su fugacidad y de su patente debilidad, se puso a estudiar qu\u00e9 formas hab\u00eda revelado.<br>La Comuna es la forma, \u00abdescubierta, al fin\u00bb, por la revoluci\u00f3n proletaria, bajo la cual puede lograrse la emancipaci\u00f3n econ\u00f3mica del trabajo.<br>La Comuna es el primer intento de la revoluci\u00f3n proletaria de destruir la m\u00e1quina del Estado burgu\u00e9s, y la forma pol\u00edtica, \u00abdescubierta, al fin\u00bb, que puede y debe sustituir a lo destruido.<br>M\u00e1s adelante, en el curso de nuestra exposici\u00f3n, veremos que las revoluciones rusas de 1905 y 1917 prosiguen, en otras circunstancias, bajo condiciones diferentes, la obra de la Comuna, y confirman el genial an\u00e1lisis hist\u00f3rico de Marx.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Comuna es el primer intento de la revoluci\u00f3n proletaria de destruir la m\u00e1quina del Estado burgu\u00e9s, y la forma pol\u00edtica, \u00abdescubierta, al fin\u00bb, que puede y debe sustituir a lo destruido.<\/p><p><a class=\"more-link btn\" href=\"https:\/\/pcr.org.uy\/?p=2807\">Seguir leyendo<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2808,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[409,408],"tags":[448,450,48],"class_list":["post-2807","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historia","category-internacional","tag-comuna-de-paris","tag-lenin-sobre-la-comuna","tag-marx","nodate","item-wrap"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pcr.org.uy\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2807","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/pcr.org.uy\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pcr.org.uy\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pcr.org.uy\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pcr.org.uy\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2807"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/pcr.org.uy\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2807\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2814,"href":"https:\/\/pcr.org.uy\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2807\/revisions\/2814"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pcr.org.uy\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2808"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pcr.org.uy\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2807"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pcr.org.uy\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2807"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pcr.org.uy\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2807"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}