Estos asesinatos, en lo fundamental, se deben a las necesidades de mantener su dominación en esa región de tanta importancia económica y estratégica, y también a las necesidades políticas de un gobierno como el del fascista Trump, desgastado políticamente y que se encuentra en un año electoral.
Con esta provocación, el imperialismo yanqui, la superpotencia más agresiva del mundo actual, y sus recientes amenazas contra Irán y contra todos los que los enfrentan, está poniendo esa región al borde de una nueva guerra de consecuencias imprevisibles.
¡No a la provocación yanqui, si a la unidad antiimperialista y antifascista de la clase obrera y los pueblos y naciones oprimidas del mundo!
5 de enero de 2020








