
El 14 de mayo, los diputados del partido ultraderechista Cabildo Abierto (e integrante de la coalición reaccionaria que hoy gobierna) presentaron un proyecto de ley de reglamentación de los sindicatos. Dicho proyecto establece la personería jurídica obligatoria para todos los sindicatos (los que se creen en el futuro y los que ya existen y no la tienen) y el registro de la misma en el Ministerio de Trabajo. Esta propuesta atenta directamente contra la libertad sindical. En nuestro país es tradición la no intervención estatal en la vida de los sindicatos.
Con este proyecto, a través de un modelo de estatuto y de su control, quieren eliminar la autonomía sindical, que es la libertad de los/as trabajadores/as de organizarse bajo la estructura que crean conveniente según la realidad. Los sindicatos tienen estatutos, que son normas que los/as trabajadores/as establecen en función de un acuerdo político basado en la visión de sindicato y la realidad en un momento dado, así como un programa, no es un mero acto administrativo y mucho menos puede ser materia de control estatal, más aún cuando el Estado también es patrón.
Además, se pretende desconocer la personería laboral de los sindicatos, los que de por sí son organizaciones representativas de los/as trabajadores/as sin necesidad de trámite, y por tanto tienen libertad de actuar ante las patronales y el Estado en lo que respecta a la actividad sindical (negociación colectiva, tomar y comunicar medidas de lucha, comparecer en juicio, etc).
El proyecto de Cabildo Abierto es una provocación contra los sindicatos y la clase obrera en su conjunto, justo en momentos de enfrentar a la LUC reaccionaria y antipopular y cuando se viene la pelea por presupuesto, momento de intensa vida sindical y de lucha en el sector público, en el contexto de la crisis sanitaria y una crisis económica muy importante. La experiencia acumulada por la clase obrera a nivel internacional nos enseña que para enfrentar al fascismo es necesario luchar contra las políticas y medidas reaccionarias que atentan contra las libertades en la democracia burguesa y ésta es una de ellas.
Cabildo Abierto tiene un alto componente de militares golpistas y fascistas declarados, varios de sus integrantes formaron parte del terrorismo de Estado. Con Manini Ríos a la cabeza, promueve una política de impunidad de asesinos y torturadores desde el Parlamento. La iniciativa antisindical de ese partido, al igual que la Ley de Urgente Consideración, es parte del apronte para aplicar el ajuste sobre la clase obrera y el pueblo por la fuerza si es necesario. Esta política va en sintonía con la Dictadura Militar Fascista que proscribió a los sindicatos, persiguió y asesinó a sus militantes en medio de un gran ajuste de cuentas contra la clase obrera y el pueblo.
¡NO PASARÁN!







