
En este número están las declaraciones e informes de la Corriente Sindical Clasista y de la Unidad Popular, que sobre la base de impulsar el Referéndum y la más amplia unidad de acción en esta lucha, aportaron sus propuestas, muy estudiadas y meditadas, donde se seleccionaron los artículos a incluir por su gravedad.
La sucesivas reuniones (29/11 y 2/12) de la Intersocial, integrada por decenas de organizaciones sindicales y sociales, donde se destacan el PIT-CNT, FUCVAM, FEUU y la Intersocial Feminista, que componen la “mesa chica”, dieron por resultado como era de prever que no se lograra el consenso y que finalmente la propuesta de 133 artículos, que es la que las organizaciones citadas, que son las de mayor peso social y organizativo, terminaron proponiendo, sea la que va a contener el recurso de Referéndum planteado contra la LUC.
La CSC planteó y argumentó primero 205 artículos y luego de finalizados infructuosamente los intentos de consenso, agregar 19 artículos, para fortalecer la iniciativa, lo que no se tuvo en cuenta tampoco.
En todo este período de discusión, las corrientes mayoritarias, fundamentalmente las del PIT-CNT y la FEUU, que están vinculadas estrechamente a la dirección oportunista del FA, mantuvieron una rigidez que impidió darle un mayor y mejor contenido al Referéndum, lo que seguramente incidirá en la participación de sectores, sindicales y sociales de importancia, muchos de los que están representados en la Intersocial y otros.
Decenas de organizaciones sociales, que es justo reconocer, fueron parte de la lucha contra la LUC en la calle, mientras el oportunismo trataba de “disminuir los daños” en el parlamento y maniatar la movilización, mantuvieron rígidamente también su táctica de “ir contra todo el articulado”, posición que respetamos pero consideramos incorrecta porque no tiene en cuenta las condiciones políticas y las correlaciones de fuerzas, con el gobierno y en el seno del movimiento obrero y popular. Por eso reiteramos parte del editorial del número anterior, que se refiere a estas cuestiones.
“Consideramos que en las actuales condiciones políticas es necesario ir por los artículos más graves y no por toda la LUC en el Referéndum, para lograr una victoria que será de gran importancia y darle un golpe duro a la ley y al gobierno de la coalición de la derecha y la ultraderecha.
Estas condiciones son:
1) Enfrentamos a un gobierno que lleva pocos meses y todavía no se ha desgastado, lo que se vio reflejado en las recientes elecciones departamentales y municipales. Muy diferente a la situación del Plebiscito contra la Minireforma de 1994, que intentó el gobierno de Lacalle Herrera y sus aliados, que se dio en su último año y estaba muy desgastado, porque había perdido el Referéndum de las Empresas Públicas en 1992 y por el masivo cierre de fábricas y la gran desocupación generada a nivel industrial por el ingreso al Mercosur en 1991. En esas condiciones desde la izquierda radical y el clasismo se logró a contracorriente y sin mucho apoyo partidario, una importante victoria, con el 72%. La reforma incluía cambios regresivos en el BPS y la Seguridad Social lo que fue clave para derrotarla.
2) Los temas que se plantean en la LUC, no son los que más preocupan a la mayoría de la población hoy, que está sufriendo los embates de la crisis económica y social potenciada por la pandemia, un salto en la desocupación y la rebaja salarial. Los artículos represivos y punitivos que son más de 100 y son graves, y por ello hay que luchar porque sean incluidos en el referéndum, son de difícil comprensión todavía por gran parte del pueblo. Al ir contra los artículos más graves y no contra los 476, se facilita la tarea de convencimiento de la población, en una campaña donde la coalición de gobierno tendrá como siempre los grandes medios de prensa a su servicio.
3) Solo un gran frente Anti –LUC, puede contar con las fuerzas y la infraestructura, en estas circunstancias, para intentar lograr las firmas en pocos meses y luego una votación mayoritaria. Por ello es necesario involucrar la mayor fuerza sindical y social posible e involucrar también al FA, fuerza política donde tiene mucho peso la posición de no incluir ninguno de los artículos que votó en el parlamento. En este sentido nos planteamos ser razonables dadas las condiciones y la correlación de fuerzas, en cuanto al contenido del Referéndum, pero a la vez impulsamos que se incluyan, por su gravedad, alrededor de 40 artículos de los alrededor de 250 que votó el FA, que se sumarán a los que acordemos de la mitad de la LUC que no votó.”
Habría que agregar un 4° punto, que ya mencionamos más arriba, la necesidad de abarcar más artículos saliendo de la lógica de la dirección del FA, de “no incluir los que votaron”, para parar lo más posible el embate represivo y punitivo, defender con más fuerza la educación, las empresas púbicas, la seguridad social y el conjunto de los intereses populares. Esto seguramente fortalecería también la participación y el entusiasmo en la lucha. Cuestión muy importante, cuando tenemos prácticamente menos de 7 meses para juntar casi 700.000 firmas y luego en un año 1.300.000 votos.
Nuestro partido y la UP, en el entendido de que es necesario dar esta batalla, y aunque la decisión que se tomó es limitada, apoyaremos activamente la juntada de firmas por el Referéndum. Lo aprobado refleja las correlaciones de fuerzas que hay hoy, a pesar nuestro, en el movimiento sindical y social, y también en el plano político. Apoyamos con el objetivo de sumar fuerzas para darle un golpe duro a la LUC y al gobierno de la coalición de la derecha tradicional y la ultraderecha. Seguiremos dando la lucha contra el resto del articulado con independencia y por los medios de la movilización popular y de los recursos legales que puedan usarse.
La correlación de fuerzas en el movimiento popular
La necesidad imperiosa de cambiar la correlación de fuerzas para abrir paso a la lucha popular, en una perspectiva revolucionaria, se ve claramente en este tema del Referéndum contra la LUC, como en el tema de la lucha contra la rebaja salarial aprobada casi sin lucha, como en el tema presupuestal que está por finalizar su tratamiento parlamentario con mucha pena y ninguna gloria, como en el tema que se viene con todo de la reforma regresiva y antipopular de la Seguridad Social, incluso en el tema de cómo luchar para arrancarle a este gobierno oligárquico y proimperialista una cobertura social para afrontar el salto exponencial de la pandemia en curso, que parece imparable con ya más de 300 casos nuevos en un día en nuestro país y que está potenciando una crisis económica y social histórica a nivel mundial, regional y nacional.
Cambiar la correlación de fuerzas, no caerá del cielo y sin esfuerzo colectivo, exige el mayor desarrollo político y organizativo de nuestras fuerzas partidarias, de las agrupaciones sindicales clasistas y de las agrupaciones combativas en el movimiento estudiantil y social que integramos, particularmente en el seno del pujante movimiento del Feminismo Popular.
Este es nuestro compromiso en el 48° Aniversario de nuestro querido Partido Comunista Revolucionario, con la clase obrera y el pueblo uruguayo, con la clase obrera internacional y los pueblos oprimidos del mundo, y con nuestros/as mártires heroicos/as.
Ricardo Cohen







