Sobre el Hidrógeno «Verde» y las petroleras en Uruguay

Compartimos intervenciones en la charla sobre el Hidrógeno Verde y la prospección sísmica en el mar organizada por la Unidad Popular.

Resumen intervención Ing. Agrónoma y docente Anahit Aharonian. Diplomada en gestión de política ambiental.       

Apelamos a un recambio generacional, a esos jóvenes que están en camino, que vallan preparándose dado que es su obligación moral ponerse las pilas y entrar a estudiar. Todo esto que nosotros hacemos es porque estudiamos, no nos surge porque tenemos ganas de militar. Todos somos militantes, en mi caso desde hace muchos años. No alcanza con decir “abajo el imperialismo”, sino que debemos tener el conocimiento de qué es por lo que estamos luchando. En este caso estamos hablando de extractivismo y es algo muy complejo, importante y profundo; y hay que estudiarlo a fondo. También la vinculación entre los problemas del agua y el extractivismo. El gua es un mundo diferente, los ingenieros agrónomos no estudiamos eso.

A los ingenieros agrónomos nos enseñan cómo extraer el agua para regar y nada más. Yo hice la carrera hace muchos años, ahora hay algunos cambios, pero hasta por allí nomas, porque es una facultad muy conservadora. En realidad, estamos en un país muy conservador. Tenemos que formarnos y trabajar todos los días estudiando e intercambiando. Para poder entender lo que cada uno de los compañeros va a exponer hoy, debemos saber que no son temas individuales ni una cosa fatalística que ocurre en un solo lugar, sino que está relacionado a la geopolítica. Sobre geopolítica tenemos que trabajar, estudiar y entender. La idea es entender qué pasa en el mundo y por qué pasa, para comprender por qué en Uruguay ocurre lo que ocurre. Por qué hoy las guerras son por el agua, el oro azul. Les sugiero buscar qué pasa en el mundo, no solo las guerras y el momento político actual, sino también ver que esto viene ocurriendo lentamente desde hace más de 60 años transformándose despacio hasta que llegamos a esto. Empezamos con una “revolución verde”, un verde muy particular que no era nada bueno para nosotros. Así sucesivamente se fueron generando planes siguiendo los intereses de las corporaciones y los poderosos del mundo. Ya en la década del 50 EEUU tenía planificado la “Alianza de Norte América por el Agua y la Energía”. Ya tenían previsto que si había problemas con el agua, que venga desde Alaska. Luego siguieron con esas grandes rutas e infraestructuras con el plan de Panamá para luego venir al sur con la “iniciativa de infraestructura regional sudamericana (IRSA)”. Cuando se formó la UNASUR, “muy progresista y macanuda” tomaron también esos proyectos dado que esto trasciende al progresismo y a la izquierda.

Hay una mentalidad en el ser humano de querer controlar la naturaleza, considerando que nosotros no somos parte de la naturaleza ni del ambiente. Estas cosas hacen que los que toman decisiones lo hacen pensando en “como voy a controlar esto”. Así se han hecho muchos desastres. En la Unión Soviética se secó un mar y fue un gran desastre ambiental. No se sabía en ese momento qué implicaba un desastre ambiental, pero la mentalidad es esa. Lo que pasa en algunos territorios a veces es por ignorancia, pero después cuando ya se sabe, hay que corregir esas cosas. Las corporaciones y los grandes poderosos, que lo único que les interesa es el lucro, lo buscan donde sea. Antes sacaban oro, plata y diferentes minerales. Luego se fue profundizando en la búsqueda de más “recursos naturales”. Recursos en un concepto de la economía, nosotros le decimos bienes naturales y comunes. Así se fue profundizando el uso de territorios; vino el modelo sojero. La “república sojera” de Syngenta (multinacional vinculada al agro) tiene plantaciones verdes que parecen lindas, pero son un gran problema para nosotros. Para poder llevarse todo lo producido por las plantaciones, por los minerales, y por el agua que van a usar, se producen esas infraestructuras gigantescas que desconocen el ambiente y las poblaciones que viven allí. Desconocen todo, y atropellan todo lo que hay en el camino, y llegan al objetivo de abaratar la salida de mercadería. No es solo población indígena a la que van a echar. A cualquier poblador sin importar su raza, lo sacan. Si el poderoso va a hacer su negocio, le importa muy poco quien está en el camino.

Debemos tener presente qué es lo que pasa con nuestros territorios y como se van transformando sin que nos demos cuenta. La IRSA fue firmada en el año 2000. Firmada incluso por Hugo Chávez, ratificada en Mar del Plata, cuando el “No al ALCA”, como algo positivo. El problema de todo esto no es solo la parte económica, sino que también es la penetración cultural. Esta es la parte por la que quizá haya que estar más atentos, de lo que implica este modelo extractivista, que es este cambio cultural urgente que está ocurriendo y lo dejamos pasar. Hemos dejado pasar muchos cambios, hemos dejado ocurrir cosas que no debieran, porque nuestra idiosincrasia está cambiando. Se está perdiendo la transmisión de conocimientos. Estamos muriendo los mayores, y si no se trasmiten los conocimientos las nuevas generaciones no pueden estar viviendo en el campo porque de eso no sobreviven. Toda la sabiduría sobre las plantas nativas y sus beneficios se está perdiendo. Esto es cultura, lo estamos perdiendo y estamos siendo colonizados culturalmente y este es el peligro mayor. Lo demás lo podemos ir revirtiendo, cambiando y peleando. Pero lo cultural, si ellos te “comieron la cabeza” es mucho más complejo y es una batalla que tenemos que dar mucho más grande.

Dr. Carlos Santos. Sociólogo y Antropólogo

Quiero compartir resultados de investigaciones recientes que hemos hecho con otros colegas. Esta información la hemos generado con otros compañeros de la Universidad. Universidad que también está influenciada por los intereses corporativos, los intereses privados. Tener presente que esta institución que es pública, y que todos defendemos, es también un espacio de disputa. Un concepto que nos ha sido muy útil para entender esta dinámica de extracción de bienes comunes de la naturaleza es el concepto de metabolismo. Es un concepto que viene de Marx, de un libro que no es para nada ecologista que es «El Capital». Allí Marx, retomando un concepto de Justus von Liebig, que era un químico alemán que estudiaba la fertilidad del suelo, toma la idea de metabolismo y la comienza a aplicar para las relaciones de la sociedad con su entorno. A lo largo de la historia de la humanidad ha habido procesos metabólicos. La naturaleza humana se relaciona con su naturaleza externa a través de procesos que implican la transformación de esa segunda naturaleza, como lo es el trabajo, definiéndolo como un proceso metabólico. Hasta que llega un memento que ese metabolismo se rompe, que es cuando se generalizan las relaciones capitalistas de producción. Hay un proceso que rompe la relación metabólica de los seres humanos con su entorno. Este concepto de metabolismo la estamos aplicando a los procesos productivos que se viven en nuestros territorios en particular al Uruguay.

Para esto hemos dejado de analizar los procesos productivos a través de lo monetario, de cuantos dólares aporta a la economía el llamado “crecimiento”. Lo estamos analizando a través del agua. En lugar de ver cuanto aporta al PBI la carne, la soja, la celulosa o el arroz, estamos analizando cuánta agua gastan esos sistemas productivos. La conclusión general a la que hemos llegado analizando datos desde el año 2012 hasta el 2024 es que estos cuatro sistemas productivos antes mencionados multiplican por más de 60 la cantidad de agua que consumimos los 3 millones de personas que vivimos en el Uruguay. Imaginémonos a nuestra OSE abasteciendo a los tres millones de uruguayos multiplicado por 60. Eso es lo que consumieron de agua estos sectores productivos en el 2024, pero con una particularidad, ninguno de estos sectores económicos pagó un solo centésimo por el agua que utilizó, agua que es común a todas las personas que vivimos en este país, y no fue retribuido en nada.

Esto es un “subsidio ambiental” de toda la sociedad uruguaya a estos sectores económicos. Lo que vemos con preocupación es que en el año 2019 la relación era 45 a 1. O sea que en los 5 años que pasaron desde el 2019 al 2024 aumentó muchísimo la concentración y el uso del agua que hacen estos sectores económicos en el Uruguay. Aumentó el subsidio que como sociedad le hacemos a estos sectores económicos. La cadena de valor de la carne en el Uruguay, si bien en la fase final, en los frigoríficos, se encuentra en manos de en muy pocas empresas trasnacionales, implica una gran cantidad de productores agropecuarios que históricamente ha sido la manera de producción y de ocupación de nuestro territorio. Más de 20.000 empresas agropecuarias están vinculadas a la producción de carne. Muchas de ellas son unidades de producción familiar. La carne ha sido históricamente el principal consumidor de agua, en este concepto que llamamos “huella hídrica”.

Luego viene la celulosa, que tiene solo 2 empresas y son dos corporaciones trasnacionales, una de origen finlandés, y la otra sueco-finlandesa-chilena (Montes de Plata). Aquí empezamos a ver esta complejidad. Las estimaciones hablan de entre 2.000 y 2.500 empresas vinculadas a la soja. En el arroz son 400 empresas en el Uruguay. En estos sectores se puede individualizar quienes son los actores económicos que están recibiendo subsidio por la utilización de este bien común a toda la sociedad cuando no están aportando nada.

Si ustedes me preguntan si yo estaría de acuerdo en cobrarles: tal vez en el debate público no voy a salir a reclamar que se les cobre porque eso sería admitir que este bien común es un recurso económico. Ahora lo que yo no admito es que se la lleven gratis. Lo que deberíamos hacer es que no se lleven tanta agua, o menos. Tenemos que pensar con una cabeza libre y creativamente ver qué alternativas le podemos dar a esto. La “huella hídrica” es un concepto más complejo que uno usado 20 años antes que era “el agua virtual”. Este último es, por ejemplo: en cada grano de soja cuanta cantidad de agua hay incorporada. Esto deja de lado otra cantidad de elementos igualmente importantes que son la cantidad de agua que se sustrae del ciclo hidrológico para la producción de ese bien.

La “huella hídrica” tiene tres componentes: una es el agua que se incorpora en el producto o en el bien. Cada quilo de carne, cada grano de soja, cada unidad de medida de celulosa, cuánta agua tienen incorporada adentro. Luego, cuánta agua derivó del escurrimiento de la captación bajo la superficie para la producción de ese bien y cuánta agua se necesita para diluir los contaminantes que generan estos sistemas productivos. Aquí la huella hídrica de la celulosa es altísima. Porque cada una de las plantas de celulosa vierte grandes cantidades de contaminantes que son diluidos por nuestras aguas. Por ejemplo, en la producción agrícola o en la producción ganadera, más tradicionales en nuestro país, hay una alternativa o transición hacia sistemas productivos que dejen menos huella hídrica como la agroecología, que no utiliza químicos, fertilizantes ni venenos y consume menos agua que estos sistemas tradicionales.

También lo que venimos estudiando con un grupo de colegas, además de lo que está pasando con la apropiación del agua, tiene que ver con los conflictos ambientales. Aquí vemos qué es lo que ha pasado con los conflictos vinculados al agua en la región costera desde Colonia hasta Rocha. Toda la zona costera del Río de la Plata y del océano Atlántico. A través de una revisión de prensa y de bases de datos realizada junto con colegas comprometidos con la lucha ambiental, encontramos cerca de un centenar de conflictos en estos 26 años del siglo XXI vinculados al agua. Y lo que tratamos de ver es cuales son las principales actividades económicas que desencadenan estos conflictos. Hubo un momento entorno al año 2013 y 2014, con el auge de las commodities, donde la actividad ganadera era la principal desencadenante de los conflictos.

Tenemos la contaminación de la laguna del Cisne, contaminación de la cuenca del río Santa Lucía. Todos procesos donde el avance del agro negocio estaban empeorando las condiciones del agua y esto generaba movilización y conflictividad. Sobre los últimos años, sobre todo en Maldonado, pero también en Canelones y Rocha, lo que aparece con fuerza es que una gran actividad que desencadena conflictos es la especulación inmobiliaria. O lo que algunos colegas en la Argentina llaman el extractivismo urbano inmobiliario. Aquí aparecen algunos actores económicos cuyo negocio, visto desde lejos, parece ser la construcción de edificios. Pero el negocio que tienen es comprar suelo rural, transformarlo en suelo urbano y captar la renta del suelo. Se enriquecen con eso, aunque esos edificios luego queden vacíos. O construyendo barrios privados donde luego no habita nadie. Modifican sistemas frágiles como los sistemas rurales, generando una apropiación privada de la naturaleza donde es muy poca la capacidad del Estado de captar recursos de esa actividad económica. Los capitales compran un suelo como si fuera rural, luego hacen una “negociación” con el sistema político para que hallan “excepciones” a las normas establecidas cambiándose las reglas del suelo; y lo que antes era zona rural y zona de protección ambiental pasa a ser suelo urbano. Y a partir de allí tienen todas las posibilidades abiertas para desarrollar su actividad económica. Este es un proceso de disputa que viene siendo llevado adelante por varios colectivos en toda esta zona costera y a nivel regional. Aquí hay que estar prestando atención y ver que procesos de lucha se dan en estos lugares.

Intervención Marcel Achkar, Geógrafo, profesor de la Facultad de Ciencias, director del IECA (Instituto de Ecología y Ciencias Ambientales)                                              

Estos temas son fundamentales, literalmente se nos va la vida como país. Me voy a referir específicamente a la cuenca del río Santa Lucía. Es un tema que venimos trabajando hace años desde la facultad de Ciencias y desde el IECA. Para comprender la situación de la cuenca del río Santa Lucía es importante entender los contextos que planteaban Anahit y Carlos y el contexto de cambio ambiental global que estamos viviendo. No es casualidad que el agua sea un objetivo de las empresas trasnacionales para América de sur. Por el sencillo dato de que en América del sur, con el 6% de la población mundial, tenemos el 26% de los recursos hídricos directamente disponibles para consumo humano. En este contexto América del sur aparece como una oportunidad para las empresas que necesitan del agua para hacer negocios.

Además, en un contexto de cambio social, cultural, económico y político, pero también de la dimensión biofísica. Informes de la ONU plantean que en la región en los próximos 50 años vamos a tener cambios de las precipitaciones. Aumento de las mismas entre un 7 y un 9%. Va a haber más momentos de sequías y de precipitaciones. La temperatura promedio en los próximos 50 años va a aumentar entre 2 y 4 ºC en la región. Van a aumentar los vientos del cuadrante sur y sur este. Y va a aumentar en nivel del mar entre 0,5 y 0,7 metros. Por lo tanto, es fundamental conservar las fuentes de agua dulce de buena calidad y gestionar su utilización. En un contexto de extractivismo del agro negocio, donde se degradan los suelos y por lo tanto la posibilidad de mantener la relación entre la infiltración y el escurrimiento del agua en el momento de las precipitaciones cambia. También cambia la biodiversidad y la demanda de agua. Nuevas actividades y nuevas oportunidades de negocio para estas empresas trasnacionales, que para desarrollarlas necesitan grandes volúmenes de agua.

Es en este contexto que tenemos que pensar lo que pasa en la cuenca del río Santa Lucía y como enfrentar estas situaciones. Y analizar los usos del territorio de la cuenca y del agua. La cuenca del río Santa Lucía desde el punto de vista territorial es muy importante porque tiene el 32% de la población rural del país en menos del 10% del territorio. 1.300.000 mil hectáreas (en un total de 16 millones de hectáreas) vinculado a la producción que genera alimentos directos para la población del área metropolitana, un 60% de la población. Esto genera hoy que el 28% de la superficie de la cuenca está ocupada con agricultura, horticultura y fruticultura. Un 58% con pastizales destinados a la ganadería y a la lechería. Un 7% de bosques naturales y humedales. Y un 5% de forestación. Entonces el sector forestal dice “solo el 5%” cuando el 12% de la superficie de la cuenca son suelos de prioridad forestal y están en las nacientes de la cuenca, en las zonas donde se cosecha el agua.

El ingreso de las empresas forestales, la soja, la producción intensiva de ganado, hoy se presentan como un riesgo que amenaza la calidad futura de la cuenca. En cuanto a los usos del agua está el abastecimiento a poblaciones que como lo dice la Constitución es el principal destino de las cuencas hidrográficas; abastecer de agua potable a las poblaciones urbanas. La cuenca del río Santa Lucía que abastece de agua potable al 60% de la población del país tiene una particularidad, que el 50% de esa población no vive en la cuenca. Es población que vive en zonas costeras y no en la cuenca. Hay un uso industrial de demanda y de uso creciente de agua. La producción agropecuaria es el principal usuario de agua, tanto para el riego como para la ganadería. Pero también en la cuenca del río Santa Lucía el agua tiene un importante uso recreacional vinculado a la población local, no a los grandes sectores de las empresas. Entonces la gestión del agua tiene que ser pensada con todos estos elementos.

En el 2004 formamos parte del movimiento que propuso una reforma constitucional que implicaba muchas cosas entre ellas una nueva forma de gestionar el agua en los territorios del Uruguay. Reforma que tenemos muchísimos problemas de implementar como país porque va en el sentido contrario del extractivismo. Para la cuenca del río Santa Lucía en el año 2013 hay un hito fundamental, que es un problema de calidad de agua, que llevó a que se creara la comisión de Cuenca de río Santa Lucía. Aquí se comenzaron a plantear estos problemas y la necesidad de comenzar a trabajar muy rápidamente en su resolución. Aún no se han tomado medidas concretas para mejorar la calidad de la cuenca.  Así llegamos al 2023, donde sí hubo una sequía histórica, llovió menos de lo que habitualmente llueve en la cuenca. Pero hay un dato que no podemos dejar pasar por alto; el uso de agua de la cuenca del río Santa Lucía para la población es 20 veces menor que la producción de agua de la cuenca. Entonces cuando se generó la consigna de que no es sequía es saqueo lo que se quería transmitir era: Cómo puede ser que una cuenca que produce 20 veces más del agua necesaria para abastecer a la población se quede sin agua. ¿Dónde está el problema?

También en el 2023 se aprobó el plan de cuencas que se venía trabajando desde el 2017. Un plan muy bonito pero que es un cúmulo de buenas intenciones escritas en un papel sin un plan de acción. Plan de acción que la comisión de cuenca se negó a discutir y a comenzar a poner en práctica. Tenemos una serie de desafíos con la cuenca del Santa Lucía. No fue ingenua la propuesta del Proyecto Neptuno. Hace unos meses la ARU lo planteo explícitamente: “la cuenca del Salta Lucía tiene que ser para la producción agropecuaria y no ser más una fuente de agua potable”. El objetivo era apropiarse de la totalidad de los bienes naturales de la cuenca del Santa Lucía proponiendo como alternativa la utilización del agua, con todos los problemas que tiene, del río de la Plata.

Tenemos los desafíos de poner en funcionamiento la comisión de cuenca del Santa Lucía para resolver el problema de las reservas del agua potable. Que el principal destino de la cuenca del Santa Lucía sea el abastecimiento de agua potable a la población. Tenemos que resolver en la cuenca el problema del riego. No con la orientación de la ley de riego, pero si con la orientación de la producción de comida para la población del área metropolitana.  También la recuperación de la calidad del agua. Hoy desde la Facultad de Ciencias propusimos en la comisión de cuenca un borrador de decreto reglamentario para que no se pueda seguir forestando en la cuenca del Santa Lucía. Esto tuvo la enérgica oposición de la Asociación de Productores Forestales, la ARU y la Federación Rural. Es urgente detener la forestación en la cuenca del río Santa Lucía y hay que planificar los usos industriales y agropecuarios.

La cuenca del Santa Lucía no está perdida, estamos a tiempo de recuperarla, pero es urgente tomar las medidas. Es una carrera contra el tiempo. Si seguimos en la orientación actual del uso de los bienes de la naturaleza va a ser demasiado tarde cuando se quiera volver atrás. El desarrollo de las sociedades depende de la estructura base de los bienes de la naturaleza. Si permitimos que se destruyan, luego no vamos a tener desde donde construir los factores para cubrir las necesidades de la población.

Intervención de nuesto compañero, Dr. Michael Dicmarch, Abogado.

Fuimos convocados por colectivos sociales de Paysandú entre ellos Paysandú Soberano no UMP 2 y demás compañeros de la zona, ante esta problemática que es la instalación de la planta de hidrógeno verde en las cercanías de la ciudad de Paysandú y otros proyectos en la zona como el proyecto tambores. Una problemática que además es binacional. Estuvimos colaborando y aportando en la iniciativa legislativa por la que estuvieron trabajando los compañeros allí en el departamento de Paysandú. Es una iniciativa legislativa para presentar un proyecto de decreto en la junta departamental para limitar y prohibir la producción de hidrógeno verde y sus derivados en el departamento de Paysandú.

Esto no lo inventamos nosotros de la nada. Surge en base a la experiencia, como lo aclarábamos en entrevistas que tuvimos con la presa sanducera. Experiencia del pueblo uruguayo que, a través de los plebiscitos y referéndums, como por ejemplo lo fue el plebiscito del año 2004 que consagra el artículo 47 de la Constitución en su redacción actual. Lo que fue la ley en defensa de las empresas públicas en 1992, la defensa de ANCAP en el 2003. El pueblo uruguayo tiene una larga experiencia de lucha a través de la democracia directa.

Hoy la Corte Electoral, con sus mayorías políticas, está poniendo en riesgo estos mecanismos. En el caso de este proyecto tomamos como ejemplo dos antecedentes muy claros. Uno de la papeleta por la seguridad social que trabajamos en conjunto con los compañeros de ATSS en el pasado plebiscito de reforma constitucional del 2024 en el cual se consiguieron más de un millón de votos. También la iniciativa que se llevó adelante en Punta Ballena, de recolección de firmas por los padrones que estaban en riesgo por los proyectos inmobiliarios que se planteaban en la zona. Esto último planteado también ante la justa departamental y allí está la similitud. Llevar esta iniciativa prevista en la constitución, de presentar referéndums departamentales. Por ejemplo, Carlos nombraba la recategorización de suelos, que es un decreto de junta departamental, perfectamente podría hacerse un referéndum contra ello. Aquí en Paysandú lo que se está haciendo es una iniciativa, una propuesta para un decreto de junta departamental, que no tiene plazo para presentar ante la junta y requiere el 15% del padrón departamental.

Teniendo como base todas estas experiencias es que presentamos esta iniciativa redactada para limitar la producción de hidrógeno verde en todas sus etapas. A la vez aclaramos los fundamentos del artículo 47, denunciamos el consumo de agua que llevaría la planta del hidrógeno verde que tomaría agua del río Uruguay y también del acuífero guaraní. Hechos que la empresa no ha desmentido. En el proyecto iniciativa legislativa se incluye también la conservación de las áreas protegidas del río Uruguay y del Queguay, encomendando al Poder Ejecutivo que se declaren estas áreas como áreas protegidas. Fruto de esta lucha logramos presentar las firmas, más del 15% del padrón. El 15% del padrón de Paysandú es aproximado a 14.900 personas y se presentaron más de 17 mil firmas ante la junta departamental para llevar adelante esta iniciativa legislativa. En caso de que las firmas pasen el control de la Corte Electoral la junta departamental tiene que estudiar el tema. Si en 60 días no eleva la iniciativa al plenario de la Junta, como marca la ley orgánica municipal, se tiene que llamar a una instancia electoral, a una consulta popular.

Así es este mecanismo de democracia directa que estamos impulsando; con tramites, problemas y trabas que nos puso en el camino la Junta Departamental. Al comienzo la Junta Departamental, que es del Partido Nacional, se negó a recibirnos, luego se vieron obligados a hacerlo. Tuvimos que numerar todas las papeletas con las firmas. Se hizo con alegría y con entusiasmo, culminando una etapa de lucha que llevó más de un año. Se realizaron charlas con científicos y demás actividades. La idea no era solo juntar firmas sino también generar conciencia sobre esta problemática que se presenta en el departamento. Se logró hacer esto en un departamento fuera de la capital y de la zona metropolitana siendo muy importante como experiencia de lucha.

Ahora vamos a trasmitir una serie de datos, que entendemos muy importantes, sobre esta planta de hidrógeno verde. Datos que surgen de una charla que se realizó en el departamento donde expuso el Ing. Martín Meichtry de la UTN y el CONICET de Argentina, donde se dieron a conocer una serie de números muy ilustrativos. En cuanto al uso del suelo: se estarían utilizando 27.410 hectáreas para la construcción del parque eólico “Elena” y 2.030 hectáreas para la construcción del parque solar “Lucía”. La producción de hidrógeno verde requiere una gran generación de energía eléctrica. Estamos hablando de utilizar casi 30 mil hectáreas solo para parque eólico y fotovoltaico. Otras 44 mil hectáreas para producir 3 mil toneladas de biomasa por día. El combustible producido (hidrógeno verde) sería suficiente para 650 mil autos. Otro dato revelador; un parque solar en Alemania requeriría solo 4 mil hectáreas para movilizar esa flota si fuesen autos eléctricos. En consecuencia, y con respecto al uso del suelo, se estaría subsidiando a costa de nuestro medio ambiente el retraso europeo en electrificar su parque automotor. Tomando que se producirían 230 mil toneladas al año de e-combustibles (hidrógeno verde) se requerirían consumir 11.500.000 metros cúbicos de agua, más la electricidad consumida por más de un millón de hogares. En caso de concretarse sería el mayor consumidor de energía eléctrica del Uruguay, hecho que ha sido denunciado por AUTE. Esto requeriría quemar más de 900 toneladas de biomasa, generando emanaciones al medio ambiente (a la atmósfera) por las chimeneas. Se generarían 30 mil toneladas de ceniza, 1.300 toneladas de residuos peligrosos y 2.400.000 metros cúbicos de efluentes. Esto más otras 70 mil hectáreas de la planta. El estudio termina concluyendo que a corto o mediano plazo los eco combustibles de hidrógeno verde van a emplearse como sustituto parcial de los combustibles fósiles, sin embargo, su producción es muy intensiva en cuanto a los bienes naturales que requiere.

La escala del proyecto HIF en Paysandú no tiene antecedentes dado que la planta que se utiliza como referencia es la planta Punta Arenas en Chile que no llega al cuarto de tamaño. La información que se tiene sobre los usos de materiales químicos como catalizadores es insuficiente y los impactos ambientales están subestimados. Sumado a esto, la ubicación donde se proyecta instalar la planta afectará al área reservada de las islas del Queguay, y no cumple con la legislación uruguaya sobre la disposición final de residuos. Hay mucha más información, solo estamos dando una descripción general poniéndolo en números. La justificación es la misma que se tuvo cunado los proyectos de UPM2, Montes del Plata, Botnia…etc, que generará fuentes de trabajo. Una planta que ya se sabe empleará de 2.000 a 2.500 trabajadores para su construcción. Ya está previsto que los técnicos que van a trabajar (no conocemos su nacionalidad) serían de 100 a 200. Planta que según el gobierno del FA va a ser relocalizada, pero hasta el día de hoy el expediente en la DINAMA no ha tenido modificaciones en cuanto a la relocalización. Entonces ¿se va a mover no? Por ahora el proyecto sigue enmarcado en el mismo lugar donde se planteó que es a orillas del Río Uruguay. No es casualidad esta ubicación. La idea es sacar lo generado mediante el uso de barcazas a través del río. Es una falsa contradicción que se genera. Lo que la planta va a generar, se va a extraer y movilizar a Europa no es el hidrógeno verde. Lo que se va a producir es el combustible necesario en los procesos de electrolisis para poder terminar el proceso de generación de hidrógeno verde en Alemania. Metanol, Etanol y otros derivados. Mucho de los derivados de estos gases es lo que va a salir acá por las chimeneas. Va a tener un gran consumo de agua en la zona del Queguay y del acuífero guaraní.

Otro tema que nadie ha respondido es que Paysandú cuenta con la mayor cantidad de tierras de Colonización. Aún no sabemos en qué grado van a ser afectados los colonos; tema este último no tratado en los estudios de impacto ambiental. Con este proyecto está muy “emocionada” la intendencia de Paysandú, el intendente en particular y el gobierno central también. Ahora incluso UTE tuvo que cuestionar aspectos de este proyecto en cuanto al millonario costo de generación eléctrica que implica (de 30 millones se pasaron a 100 millones de dólares). Consumirá la energía eléctrica equivalente a un millón de hogares del país. Ya está previsto en el contrato que la energía eléctrica generada por biomasa será comprada por el Estado Uruguayo. Es un negocio redondo para esta empresa de capitales alemanes y chilenos.

Otra preocupación que se nos genera es el tema de la iniciativa legislativa antes mencionado. Esta semana nos enteramos que la Corte Electoral mediante una circular, emitida en marzo de este año, aumentó los requisitos y exigencias para las consultas populares, iniciativas legislativas, referéndums y todo lo vinculado tanto a nivel nacional como departamental. Aprobado mediante una circular fundamentando que para tener mayores controles, verificar mejor la identidad…etc. ahora hay que utilizar siempre la huella dígito pulgar, solo una firma por hoja. Y que su aplicación es inmediata luego de su aprobación en marzo de este año. Esta es una resolución que no discutió nadie, que entendemos ilegal, dado que una circular reglamenta una disposición constitucional, cosa que rompe los ojos, dado que la ley reglamenta esto. Nos preguntamos qué pasa con las iniciativas populares que se encuentran en curso desde el año pasado. Esta disposición salió de un día para el otro de abajo de la alfombra. Esto tiene una explicación, si el plebiscito de la seguridad social logro recolectar 430 mil firmas, sumado a la proliferación de iniciativas legislativas como Empalme Olmos, Punta Ballena. Lo que se intenta es poner una traba más para frenar las iniciativas legislativas, para frenar el movimiento popular y que la ciudadanía se pronuncie. Son trabas burocráticas, trabas del sistema político de todos los partidos que están en la Corte Electoral. Esto es un golpe a la ciudadanía, a los colectivos sociales y a el pueblo que se moviliza. Se continuará dando la lucha en el caso de que se nos quiera trabar con esta disposición, o la que quieran implantar, dado que no van a querer que esta iniciativa prospere. Pero con la experiencia de lucha que el pueblo uruguayo tiene le encontrará la vuelta; y va a hacer iniciativas populares por más que haya que poner la huella, el registro del ojo, el registro biométrico y lo que quieran inventar en la Corte Electoral.

intervención de Cro. Chiqui; integrante del Frente de Lucha Ambiental Delia Villalba

Una vieja obra de teatro proponía como solución a los problemas nacionales la venta del Uruguay, y pusieron un anuncio para ese fin que decía: “Se vende país esquina con vista al mar” De eso se trata ahora.

Vamos a hablar un poco de la prospección sísmica y la explotación petrolera en nuestra zona económica exclusiva. La prospección sísmica es un método de explorar la plataforma marina a través de ondas sísmicas que como su nombre lo indica es como un terremoto. Son ondas muy fuertes que pueden penetrar de 3 a 7 km en la estructura del suelo marino (por debajo de “la columna de agua”). Hay barcos que pueden llevar hasta 20 cañones de aire comprimido. Estos cañones son los que producen las explosiones sonoras. Luego hay sensores que recogen el rebote. Esto para tener una idea de la potencia que tiene.  Además de que en el agua se trasmite de otra forma lo que es el sonido llegando mucho más lejos, no es lo mismo que en el aire. La potencia que esto tiene para atravesar tantos metros por debajo del suelo marino. Esto es muy fuerte; si analizamos lo que son los sonidos que existen en los océanos las prospecciones sísmicas están en tercer lugar. En primer lugar están las experiencias atómicas subacuáticas que se hacen, luego las pruebas militares y después viene la prospección sísmica. 

Esto lo sabemos porque hemos estudiado el tema, que no es difundido. Cuando estas empresas son entrevistadas por la prensa dicen: “es como si fuéramos a hacer una gran ecografía”. Esta palabra uno la asocia con maternidad, algo bueno, vamos a ver si es un varón o una mujer. Se busca a través del lenguaje de distorsionar la realidad. El nivel de decibles que generan estos estudios es entre 240 y 260. Sepamos que a partir de los 180 decibles son sonidos mortales para el ser humano. Incluso en las guerras se utilizan bombas que no son de fragmentación, sino que generan una explosión que rompe los tímpanos. En el caso del mar, hay peces que tienen vejiga natatoria y el papel que cumple el sonido para todo, la orientación, las migraciones, el relacionamiento entre los cetáceos, para el apareamiento, la reproducción.

Todo en el mar tiene que ver con el sonido, tanto para alimentarse, buscar las presas. Sin esto sería como estar ciego. Para que tengan una idea sobre las prospecciones sísmicas no son solo la intensidad, también es la cantidad de tiempo. Está previsto que la prospección que se va a realizar aquí lleva más de mil días. En cada uno de estos días esos 20 cañones hacen una explosión cada 7 o 10 segundos. Al multiplicar esto por una hora, por 24 horas, es un bombardeo, una guerra y una destrucción impresionante. Muchas veces se percibe lo más visible. Sensibiliza mucho a la gente los mamíferos, los cetáceos en particular. También tortugas, lobos marinos, y toda esta fauna. Pero incluso desde el punto de vista sistémico esto no es lo más importante. La fauna más importante no se ve, son organismos unicelulares, el plancton, zooplancton, fitoplancton que se encuentran abajo en la escala trófica y son la base de la alimentación de todo el sistema. Por experiencias que se han hecho en Australia, una sola explosión de este tipo destruye el 60% de esta fauna unicelular en un radio de 1.200 metros. Si esto lo multiplicamos por la cantidad de horas y el recorrido que el barco va haciendo, es algo impresionante. Las empresas plantean que van a mitigar esto poniendo a dos personas en la cubierta con largavistas a hacer avistamiento de fauna. A estos organismos unicelulares nadie los tiene en cuenta, no te lo dicen. Esto lo hemos consultado con oceanógrafos, estos organismos son muy importantes desde el punto de vista sistémico del mundo.

Se habla mucho del pulmón del Amazonas, pero en los mares hay seres que hacen la función clorofiliana (fotosíntesis) produciendo más de la mitad del oxígeno que respiramos todos los seres vivos. Esto es algo que no es solo en nuestro país, es una destrucción que tiene que ver con todo el planeta. Las empresas que hacen esto son como asesinos seriales, “ecocidas” seriales en este caso. Hoy están acá, pero continuamente van desplazándose de un logar a otro. Otro daño que generan estas prospecciones es a las fuentes de trabajo. Cuando se realizan estas prospecciones sísmicas disminuyen hasta en un 90% los avistamientos de ballenas, afectando el turismo. Esto es solo una primera fase. Estos estudios son para ver si se encuentran hidrocarburos que sean explotables. Ya en esta primera etapa la destrucción es masiva. Generalmente se separan las dos fases, como por ejemplo en el Misterio de Medio Ambiente. Como si estos estudios no tuvieran nada que ver con el petróleo. Se dice que no va a haber derrames. Lo que sí decimos es que va a haber una matanza. A la medida que la gente se informa, y conoce todo esto, se indigna. Otro tema, es que esto no es algo nuevo, acá ya se hizo, desde el 2012 al 2014. Uno de los lugares donde más se notó fue en la pesca, donde bajó 40% el nivel de captura. Luego se demoró 4 años en recuperar el nivel de captura que se tenía antes de la prospección. Esto ya genero perdidas de empleo en aquel momento. Se nos dice que si se encuentra petróleo es como “sacar la lotería”, va a bajar la nafta…etc,   Se nos vende una ilusión. Si vemos lo que son las compañías petroleras, el papel que han tenido en los países dependientes donde entran; lo que dejan atrás es un tendal de derrames y ecocidios.

Hay que ver a lo largo del siglo cuantas guerras han causado, cuantas dictaduras han impuesto, cuantas invasiones han realizado estas compañías. El primer golpe de estado que generó la CIA fue en Irán en 1953, luego siguieron en América central. Alguna de estas empresas como puede ser Chevron no tienen historia, tienen prontuario. Como en Ecuador que destruyo toda una zona y todavía están demandando al país. Relacionado con los derechos humanos, Chevron está implicada en lo que es el genocidio en Palestina. Es una de las empresas que saca provecho de este genocidio, explotando terrenos que son de Palestina, y ahora quieren apropiarse del sur de Líbano. Luego cando ellos presentan algo en el Ministerio de Ambiente se los trata como si fueran muy inocentes, creyéndoles todo lo que dicen a pie juntillas, cuando hay científicos que plantean que las cosas no son así. Hay muchos oceanógrafos y científicos que plantean los peligros que se corren, lo que se va a destruir con estas prospecciones. Es importante informar sobre todo esto.

Hoy vamos a una feria y le preguntas a alguien ¿qué es la prospección sísmica? y te preguntan si es una enfermedad, si es un grupo nuevo de rock…etc. Hay que informar para que la gente tome conciencia y se organice. Por ejemplo, en Mar Libre de Petroleras” se llevaron a cabo instancias judiciales, se nos decía que no tenían competencia. Se apelo y se dijo que la justicia sí tiene competencia para tratar los contratos. No vamos solo contra la prospección sísmica, vamos contra los contratos por anticonstitucionales, ilegales porque van contra la legislación vigente. Otro tema es seguir generando conciencia sobre este tema, movilizarse como se ha hecho desde hace un año. Es una lucha que va a ser larga pero hay que confiar en el pueblo uruguayo.

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