Por Milton Rodríguez. Educador Social y Docente Efectivo en el Consejo de Formación en Educación.

Dentro del anteproyecto de Ley denominado de “Urgente Consideración”, se ubica un extenso capítulo dedicado a la Educación Pública. Prácticamente modifica y elimina las 2/3 partes del articulado de la Ley de Educación de 2008 consagrando una vieja reaccionaria misión de eliminar cualquier clase de participación sindical en las políticas educativas. Un detalle -para nada menor- es que buscan quitar en varios artículos el concepto de “Educación Pública” por el de “Política Educativa Nacional” asumiendo que la Educación Privada (regida por la lógica del mercado) será vinculada a la “par” de la estatal para recibir mayores subvenciones y el ansiado sueño de dirigir lo público: atendida de ambos lados del mostrador “por sus propios dueños”. Así se ubica la nueva Reforma “express” derechizada.
MEC con mayores potestades: Tomar por asalto la conducción de la Educación.
El proyecto presentado no es original al promover al Ministerio de Educación y Cultura con plenos poderes para sujetar la Educación Pública a sus antojos. Tras las Reformas Educativas de principios de la década del 90, en toda América Latina se promovieron esas políticas de la mano de Menem en Argentina, Color de Mello en Brasil y algún intento de Lacalle (Herrera) frustrado ante la resistencia sindical y estudiantil de entonces. Calcado de recomendaciones del Banco Mundial y BID, condenan las formas institucionales en las que organizaciones sindicales puedan incidir en favor de políticas fortalecidas con sostén presupuestal y de contenidos amplios en la educación del pueblo. Para el imperialismo no pueden abrirse puertas de debate sobre las políticas educativas, dado que son parte de su concepción mercantil en cuanto valor de uso para el mercado. Esta Reformas se han venido instalando en los últimos años, incluso en la educación universitaria (UdelaR-UTEC) y “no formal”.
La forma de colocar “gerentes” y “agencias” vinculadas al gobierno de la educación ya tenía sus alcances en los sucesivos acuerdos que realizaba el FA con los organismos de crédito internacional y que marcaron la derrota del “cambio de ADN” promovida por la Ministra Muñoz en 2015, tras enormes movilizaciones del magisterio, docentes, trabajadores y estudiantes venciendo el Decreto de Esencialidad impuesto entonces. Sin embargo, el discurso que el GOBIERNO DEBE CONDUCIR la Educación se impuso ante la difusión descarada de la “mala propaganda” producida por este gobierno al aceptar los cuestionados métodos PISA (estándares internacionales de mercado que miden “logros” en educación) y la presión del lobby empresarial a través del grupo EDuy 21 (integrado por reconocidos intelectuales del FA como Filgueira, del Partido Colorado: Opertti y del P. Independiente) que están por detrás del proyecto de Ley “multicolor”.
Gobierno en pocas manos. La gestión como nueva religión.
Este proyecto de Ley promoverá figuras unipersonales al frente de cada organismo (Primaria-CEIP; Secundaria-CES; UTU-CETP; Formación Docente-CFE) lo cual permitirá la proliferación de nuevas formas de clientelismo, multiplicando asesores y consultorías externas muy costosas. Parecería que los problemas de la Educación fueran meramente por problemas administrativos. Nada se dice de aumentar el presupuesto, sino al contrario, ubican un recorte como eje para un ajuste fiscal de varios millones en los próximos años. Imponen el antaño argumento de eficiencia “técnica”, inaugurando una forma de “tecnocracia” con apariencia a-política: lujo neo-conservador. Eliminan potestades a la ANEP y varios cargos de contralor como sin duda deben ser las delegaciones docentes. Ahora que en CODICEN aquellos representantes del PIT-CNT han hecho la plancha incluso contrariando los propios sindicatos de la CSEU, ha sido toda una señal pésima del oportunismo haciendo los mandados a las autoridades de turno. Aunque ello no es argumento para su extinción. Así, para el nuevo gobierno, con una sola voz general por Consejo se regirá la Educación Pública.
El docente denigrado: nuevo estatuto para dividir trabajadores.
Se formularía un nuevo “Estatuto Docente” en paralelo al actual con la clara intención de golpear en los derechos laborales sobre quienes siempre se culpa de los problemas de la Educación, por parte de los discursos dominantes. Las “novedades” provienen de fomentar los arreglos por centro de estudio, designar directores sin tener carrera docente en el ámbito público (genial para aquellos que solo estuvieron en gestión privada y amigos del gobernante) y además bajo formas de evaluación de clara sumisión política a las autoridades de turno. Implica abiertamente la desregulación laboral de trabajadores docentes y no docentes a través de sistemas de “confianza” y grados de compromiso a las direcciones y los planes de estudio impuestos.
Este giro pone el eje en el trabajo del docente y no en cómo está funcionando la institución educativa y los formatos presupuestales. El problema no sería tener un salón con 40 niños o adolescentes, sino la capacidad del docente para enseñar como pueda, en todo caso podrá ser descartado. En definitiva, la lucha contra la LUC en materia educativa no implica avalar la actual Ley de Educación 18.437 -la misma que negó las resoluciones del Congreso de Educación “Julio Castro”- sino levantar con mayor altura las banderas de la Autonomía y el Cogobierno para todo el sistema educativo. Preparar las herramientas fundamentales de lucha en los centros educativos para un combate en varias etapas durante el año para vencer esta arremetida reaccionaria.
¡Por un gran año peleando por la educación popular!
¡¡Arriba los/las que luchan!!







