El 27 de marzo el pueblo vota SI contra el gobierno de la derecha y la ultraderecha, y su política de entrega de la soberanía nacional, de ajuste, tarifazos y carestía galopante, de rebaja de salarios y jubilaciones, de avances represivos y punitivos permanentes hacia un estado policial.
Es mucho lo que se juega el pueblo en esta batalla política, por un lado porque es necesario derogar los 135 artículos, que son de lo peor de la LUC como hemos venido sosteniendo desde estas páginas. Por otro lado porque votando el SI el pueblo puede castigar al gobierno y darle un golpe político duro con consecuencias en el plano nacional, dificultándole el avance reaccionario, si un imprescindible ‘’palo en la rueda’’ que acentuaría además las contradicciones internas de la coalición de gobierno. Un triunfo del SI también afectaría en el plano internacional esa visión idílica y falsa que han generado los grandes medios del presidente Lacalle Pou y de este gobierno reaccionario, entreguista y profundamente antipopular.
La situación económica del país mostró una pobre recuperación de la caída del 6% del PBI en el 2020, con un 4,5% de crecimiento en el 2021, pero basada en un gran alza de los precios y de la demanda de las materias primas a nivel internacional, en particular la carne, la soja, el trigo, etc., y en la industria de la construcción impulsada por las obras vinculadas a UPM2, ambas circunstanciales y de bajo impacto en una grave situación social como la que padecemos.
Este pobre crecimiento se produjo además sobre la base de la rebaja generalizada de los salarios y jubilaciones desde el inicio de este gobierno de coalición, y una muy pobre recuperación de las fuentes de trabajo perdidas incluso bajo el último gobierno del FA. Crecimiento que también se basa en las grandes exenciones impositivas, con zonas francas y todo tipo de prebendas y subsidios a los grandes capitales, el ajuste en los gastos sociales y las inversiones públicas y un mayor endeudamiento del país.
A este panorama se suma una carestía galopante. Ya en febrero la inflación oficial en los 12 meses era cercana al 9%, lo que sin duda es mucho más para la mayoría de los hogares de los/as trabajadores/as, dada la gran suba de los precios de los alimentos básicos y las tarifas públicas.
La cruel invasión a Ucrania por la Rusia imperialista-capitalista que busca extender las zonas estratégicas y de materias primas bajo su dominio, en disputa con los imperialistas yanquis y la OTAN, ha producido además de miles de muertes, 3 millones de refugiados/as y una tremenda destrucción de la infraestructura , una nueva situación de la economía a nivel mundial con un gran salto en los precios de los combustibles, de los productos alimenticios, particularmente de los granos y también de las materias primas en general.
Esto está incidiendo ya de una forma muy importante a nivel nacional donde seguramente seguirán aumentando más aun los combustibles así como la carne, el pan, el aceite, etc.
En esta grave situación puede incidir muy positivamente un triunfo del SI en el Referéndum, ya que impulsaría a la clase obrera y el pueblo a dar las imprescindibles batallas por recuperar ya lo perdido a nivel salarial en estos años y por nuevos ajustes de acuerdo a la inflación, por fuentes de trabajo genuinas, en la lucha contra el ajuste y por un presupuesto que implique un shock de inversión pública, con el foco puesto en el empleo, las necesidades sociales y la producción nacional.
Es necesario financiar esto no con mayor endeudamiento, por el contrario habría que suspender el pago de la deuda externa, sino gravando al gran capital y los grandes exportadores y terratenientes que vienen obteniendo ganancias excepcionales mientras los gastos estatales los sustentan mayoritariamente los trabajadores, la pequeña y mediana producción del campo y la ciudad y el pueblo en general.
Desde la hazañosa juntada de las 800.000 firmas que abrieron paso al Referéndum y el avance de las luchas obreras de mitad de la año pasado se ha ido gestando una nueva situación en la luchas de la clase obrera y el pueblo, enfrentando al gobierno de la derecha, a las cámaras empresariales en los Consejos de Salarios y también las tácticas de ’’diálogo nacional’’ y ‘’oposición responsable’’ del oportunismo encaramado en la mayoría de la dirección del Pit-Cnt y del Frente Amplio.
En estos meses a pesar de los efectos negativos que produjeron en las organizaciones populares la pandemia y la dispersión habitual por el verano y las vacaciones, la campaña por el SI ha servido para estimular la organización a nivel popular lo que aporta también a las luchas futuras. Luchas de las que destacamos por su importancia la que se deberá dar contra la Reforma reaccionaria de la Seguridad Social, que el gobierno tuvo que posponer para después del Referéndum y en la que seguramente el oportunismo querrá incidir mediatizando sus objetivos y el alcance de la movilización.
¡Arriba pueblo oriental en la batalla por el SI y por una perspectiva revolucionaria!
Ricardo Cohen








