
LA LUC Y EL COMBUSTIBLE
La LUC de la coalición de derecha, establece que periódicamente, el gobierno debe fijar el precio de los combustibles tomando como insumo el Precio de Paridad de Importación (el costo de importar el combustible pronto para usar en vez de refinarlo en La Teja, en adelante PPI) con una periodicidad máxima de 60 días. En el período anterior, el precio se actualizaba todos los meses, ahora el gobierno del Frente Amplio mantiene la LUC y actualiza los precios cada 60 días.
Aplicando la LUC (art. 235), y tomando como excusa la guerra contra Irán, el gobierno ADELANTÓ la suba de los combustibles que correspondía en mayo (según la política trazada por el mismo gobierno), con el argumento de evitar una suba mayor en comparación con lo que indica el PPI y comparando los ajustes en la región.
LOS PRECIOS DEL COMBUSTIBLE EN LOS ÚLTIMOS 4 AÑOS
La tendencia del PPI durante todo el 2025 hasta marzo de este año, fue a la baja, los precios de los combustibles bajaron, pero no al ritmo que bajaba el PPI. Si a su vez, vemos el precio del petróleo crudo en 2025, su tendencia fue a la baja. Al final de marzo, el precio del crudo Brent (que Uruguay toma de referencia), llegó a los 120USD por barril, nivel del año 2022. Desde junio de 2022 hasta enero de 2026, el crudo cayó a niveles de 68USD por barril.
Si vemos los datos históricos de ANCAP y del precio del petróleo, nos damos cuenta que el precio de los combustibles NO ACOMPAÑÓ esa tendencia, la política del gobierno de la coalición de derecha y el del Frente Amplio fue mantener los precios el mayor tiempo posible o aplicar rebajas imperceptibles (a veces inferior a los $0,1). En resumen, el precio del crudo fue bajando antes de la guerra de EEUU/Israel contra Irán, pero el combustible que paga el pueblo mantenía su precio. Como consecuencia, ANCAP hizo caja a costa del bolsillo del productor, de la familia obrera cada vez que cocina para comer, de quien echa nafta a la moto, el que usa el auto o de quien paga el boleto de ómnibus o con el aumento del precio de los alimentos. No se salvó nadie.
¿POR QUÉ EL GOBIERNO ADELANTÓ EL AJUSTE?
El último ajuste fue en marzo y fue una rebaja casi imperceptible de la nafta, del gasoil y se mantuvo el precio del supergás, éste último es el combustible más popular y el que menos desciende. Y todo esto sucedió muy pocos días antes de la agresión imperialista contra Irán. La razón de por qué el ajuste no se dio antes, es porque está asegurado el abastecimiento hasta el mes de octubre de 2026.
En la última semana de marzo, el petróleo alcanzó su precio máximo, igualando los niveles de junio de 2022, igualmente los precios volvieron a bajar por la esperanza en una eventual desescalada. La tendencia de los últimos combates, es la desescalada rápida, siendo guerras de días o semanas entre períodos largos de tensa calma. De confirmarse esta tendencia, el precio del petróleo volverá a bajar (aunque es difícil indicar hasta qué niveles de precios) y el Estado tendrá a su favor una jugosa diferencia.
Si el gobierno adelantó el ajuste en un 7% montando en el relato de la sensibilidad, es porque en casi un año de gestión, ANCAP hizo caja en el marco del ajuste fiscal del FMI a través de Oddone, ajuste que será más duro en el corto plazo porque el crecimiento económico fue menos del previsto y sin querer, el salario real aumentó 1% (casi no se nota) porque Oddone erró la proyección de inflación para 2025.
Hay otro dato no menor, ANCAP ya había negociado la compra de petróleo a niveles por encima de los 100USD por barril.
NUESTRA POSICIÓN
El aumento de los combustibles se podía haber evitado en abril, ya que el gobierno hizo el ajuste un mes antes de lo que se propuso el año pasado, cuando anunció que seguirá aplicando la LUC. Además especula con una guerra que apenas lleva un mes y con perspectivas de desescalada, como lo marcan los precios (siempre especulativos) de los últimos días de marzo.
Otro aspecto importante, son los IMPUESTOS que equivalen a la mitad del precio del combustible, podría haber sido la oportunidad de rebajar el IMESI, que es casi el 30% del precio de venta al público.
El gobierno del Frente Amplio usa a ANCAP para hacer caja, es una de las empresas públicas que más dinero deja al Estado, a cambio de los combustibles más caros de la región. Las empresas públicas monopólicas son usadas con fines recaudatorios en lugar de satisfacer las necesidades de producción y consumo de nuestro pueblo: las empresas públicas deben estar al servicio del desarrollo de nuestra economía. La derecha pone el grito en el cielo, pero cuando gobernaron, hicieron lo mismo que critican hoy.
De esta forma, el Estado asegura la recaudación que NO OBTIENE de otras fuentes, por las exoneraciones obscenas al capital aplicando la Ley de Zonas Francas, la Ley de Inversiones y Ley Forestal, que le duelen al pueblo en promedio USD7mil millones cada año. A eso debemos agregar, lo que dichas empresas aportan a rentas generales, parte de lo cual se usa para seguir pagando la usuraria y oprobiosa deuda externa.
Pablo Hernández







