CON SUS ENSEÑANZAS NUEVAS GENERACIONES SE PREPARAN

Se conmemorará el 27 de junio próximo este aniversario que se viene preparando con muchas mesas redondas, presentaciones de libros y actividades, y que ha tenido un hito con la gran marcha del 20 de Mayo en Montevideo, convocada como desde hace 28 años por la Asociación de Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos.
Sin duda fue la más grande de las realizadas y fue acompañada por más de 70 marchas y actos en el interior del país y también en varios países del continente y europeos.
Se destacó en esta marcha la gran participación de jóvenes, una nueva generación que está haciendo sus experiencias de lucha desde los liceos y facultades, desde la lucha social y sindical, el feminismo popular, contra la discriminación y la lucha por el medio ambiente y el agua.
Enfrenta el reaccionarismo del gobierno de la derecha y la ultraderecha fascistoide, la LUC, la llamada ‘Transformación Educativa’’, los presupuestos de ajuste y la represión policial cada vez más presente ante las ocupaciones y las movilizaciones.
Enfrenta también la política del oportunismo que maniata las luchas populares a su estrecho horizonte reformista electorero, en esencia a la lucha por los cargos y no en una perspectiva hacia los cambios de fondo, revolucionarios.
Esta nueva generación de hijos de la clase obrera y el pueblo, a la que saludamos desde estas páginas proletarias, expresa con sus luchas y a su manera hoy, el repudio al agravamiento de la explotación del sistema imperialista-capitalista.
Faltan fuentes de trabajo y salarios dignos para ellos, no hay planes de vivienda realmente populares que les permitan a los jóvenes desarrollarse independientemente, la educación pública sufre la falta de inversiones en locales, que dos por tres se llueven o no son adecuados, con docentes superexplotados con bajos salarios y que deben extender sus horarios para sobrevivir. Viven la crisis, la desocupación y cada vez más la miseria en sus propios hogares.
La lucha actual por la verdad histórica
Las clases dominantes y sus partidos tradicionales defienden la teoría de los dos demonios, uno según ellos sería la guerrilla y el otro el golpismo militar. Esconden que paso a paso favorecieron el avance del fascismo encaramado en los altos mandos de las FF.AA votando leyes reaccionarias y represivas, usando las medidas prontas de seguridad para limitar la organización y las luchas obreras estudiantiles y populares, militarizando a los trabajadores como los de UTE y AEBU.
Política represiva que acompañaba la política económica al servicio de la oligarquía y el imperialismo, principalmente el yanqui, que necesitaban un ajuste terrorista y abierto contra la clase obrera y el pueblo, para aumentar la explotación.
“El fascismo es el poder del propio del capital financiero. Es la organización del ajuste de cuentas terrorista con la clase obrera y la parte revolucionaria de los campesinos y de los intelectuales.” (Dimitrov)
La dictadura militar fascista se fue imponiendo como salida en nuestro país y en el continente, Plan Cóndor mediante.
Por supuesto que las clases dominantes querían combatir las distintas expresiones de lucha armada que surgieron en la década del 60, que tenían una fuerte base social a consecuencia del agravamiento de la explotación y que surgieron como reacción al predominio del reformismo electorero en el seno del movimiento obrero y popular.
Quisieron combatir también el surgimiento potente del Frente Amplio, que si bien era hegemonizado por el reformismo tenía una fuerte expresión antiimperialista radical en su seno que se agrupaba en la Corriente, y una importante organización de comités de base.
Pero en lo fundamental el fascismo cumplió la misión de un ajuste terrorista contra la clase obrera y sus organizaciones sindicales y políticas, que en nuestro país es la clase más numerosa, y como lo demostró en la heroica huelga general de 15 días frente al golpe y lo demuestra cada día, es la que puede ponerse al frente de la lucha por la liberación nacional y social de nuestro pueblo en esta época histórica del imperialismo capitalista, en un país dependiente como es el nuestro.
“La subida del fascismo al poder no es un simple cambio de un gobierno burgués por otro, sino la sustitución de una forma estatal de dominación de la burguesía –la democracia burguesa– por otra, por la dictadura terrorista abierta.”(Dimitrov)
La dictadura fue militar porque las FF.AA coparon todo el aparato del estado, por supuesto que sirvió al capital financiero internacional y que tuvo colaboradores y cómplices civiles, como por ejemplo los sectores más derechistas de los partidos tradicionales.
Fue fascista porque eliminó toda forma democrático-burguesa de dominación y aplicó cruelmente el terrorismo de estado, apresó y torturó a decenas de miles de trabajadores, estudiantes, intelectuales y personas democráticas, asesinando vil y cobardemente a cerca de 200 militantes sociales y políticos, desapareciendo a alrededor de 200 también.
Fue muy importante la lucha que se dio en el seno del movimiento obrero y popular en toda la década del 60, donde se forjaron cerca de una decena de organizaciones revolucionarias, que rompieron fundamentalmente con el PCU arismendiano y el PS, por su estrategia reformista.
Lucha que se fue agudizando en la medida que se fue gestando una situación revolucionara, para nosotros de 1968 a 1973, hermoso período donde las organizaciones revolucionarias a través de la Tendencia Combativa, fueron ganando peso en la clase obrera, fundamentalmente en las grandes fábricas y también en la salud, la enseñanza y las empresas públicas, pasándole a disputar seriamente la hegemonía al reformismo.
Las contradicciones en el seno del movimiento obrero se expusieron más abiertamente ante la primera etapa del golpe militar, la del 9 de febrero de 1973, cuando desde el diario el Popular del PCU y luego desde la mayoría oportunista de la dirección de la CNT se plantearon las ‘’coincidencias objetivas’’ con los comunicados 4 y 7 de las FF.AA, no cumpliendo con lo establecido por los sucesivos congresos que era la Huelga General y sembrando ilusiones en los golpistas.
La lucha por el cambio de la correlación de fuerzas en el seno del movimiento obrero era clave para poder unificar y profundizar las luchas ya en 1972 cuando todavía las FF.AA no estaban unificadas por el fascismo y había más posibilidades de parar el golpe.
Esa lucha ha seguido planteada históricamente en el movimiento obrero y es clave también hoy para que la clase obrera pueda enfrentar las batallas actuales, contra la reforma reaccionaria de la seguridad social, yendo sin vacilaciones al plebiscito, para recuperar los salarios y jubilaciones luego de tres años de rebaja, por una Rendición de Cuentas al servicio del pueblo y por el agua potable.
Y es clave también para enfrentar los sucesivos pasos reaccionarios que se han ido imponiendo con leyes represivas como la LUC, y que incluso han permitido y alentado, primero el ascenso a la comandancia del ejército del Gral. Manini Ríos en el gobierno del FA, integrante de la logia golpista ‘’Tenientes de Artigas’’ y luego la conformación de un partido militar, como lo es Cabildo Abierto, que justifica la pasada dictadura y que viene alentado por el avance del fascismo a nivel internacional, en medio de una crisis económica internacional y del agravamiento de las contradicciones interimperialistas por la guerra de agresión imperialista de Rusia a Ucrania y el cada día mayor involucramiento del imperialismo yanqui y la OTAN.
¡A 50 años la heroica Huelga General de 15 días vive en la memoria del pueblo trabajador!
¡Honor y gloria a todos los mártires del pueblo!
Ricardo Cohen







