
Noviembre es un mes de definiciones tanto en los consejos de salarios como en el presupuesto
quinquenal.
Las mesas de los Consejos de Salarios están trancadas, las patronales con su actitud
intransigente y previendo un crecimiento bajo del PBI a futuro, busca mantener sus ganancias
y los niveles de explotación del trabajo. Esta actitud de la patronal favorece al finalizar las
rondas y cuando se llegue a votación, a que se aprueben las vergonzantes pautas del gobierno
con un aumento promedio de 3% nominal anual para los salarios más bajos en acuerdos a dos
años y con la tramposa “inflación subyacente” y congelación o pérdida salarial para más del
60% de la clase obrera frente a la aceptación claudicante de la burocracia sindical que dirige el
PIT-CNT. Aún así las patronales no se las llevan gratis, de demorar demasiado los acuerdos, se
le acumula un apretado calendario de pago de ajustes retroactivos a julio de este año sumado
a los aguinaldos.
En cuanto al presupuesto, el Frente Amplio necesitó aliarse al fascismo de Cabildo Abierto para
aprobar varios artículos a cambio de aumentar el presupuesto de defensa (Hospital Militar y
salarios) y al final de cuentas el Parlamento reasignó (sacó de algunos organismos para darles a
otros) $500 millones. La cifra se ve grande pero en realidad son apenitas USD12 millones para
la educación que se lleva la mayor parte, casi USD1millón para Fiscalía y algo para parques
tecnológicos, el Frente Amplio salió a hacer alharacas con este reparto de migajas.
Arranca el segundo tiempo en el Senado, en lo que va del período la Universidad está
consiguiendo $432 millones producto de la movilización desde el mes de agosto, de los cuales
solo $140 va para salarios (aumento de 0,5$), la UTEC consiguió $80 millones y la Fiscalía $40
millones. El gran castigado fue la ANEP que no consiguió nada, producto de la desmovilización
de los sindicatos docentes (FENAPES aceptó las pautas salariales). A la ANEP la están salvando
una vez más los estudiantes tanto en Secundaria como en Magisterio.
Desde el principio, sostuvimos que la principal lucha presupuestal debe ser por arrancarle al
gobierno un mensaje complementario ya que el presupuesto es igual que el del gobierno de la
derecha con algunas dádivas, estrategia que sólo los sindicatos de la Universidad siguieron. El
28/10 la Intergremial Universitaria se reunió con el Secretario de Presidencia Alejandro
Sánchez y como era obvio, este personaje negó la posibilidad del mensaje complementario,
eso sí: en esa reunión más de una vez se mostró ofendido por las comparaciones de este
gobierno con el anterior. Que el “Pacha” diga que no, no quiere decir que haya que hacerle
caso, faltaba más.
En resumen, más allá del teatro de las clases dominantes, el Frente Amplio con la política
salarial en un panorama de poco crecimiento de la economía, asegura mantener la actual tasa
de ganancia y la explotación del trabajo. En el sector público se asegura la congelación de los
salarios ya que COFE y los sindicatos más grandes de la educación aceptan las pautas del
gobierno lo que involucra a la gran mayoría. Los trabajadores están pagando un déficit fiscal
que no generaron.
Ah, pero menos del 1% más rico se lleva en pala todos los años más de USD 5000 millones en
exoneraciones de impuestos, mientras el que hace horas extras o el que tiene dos laburos
paga IRPF.
Según el Cuesta Duarte, los salarios cada vez pesan menos en el PBI, lo que quiere decir que,
de la riqueza generada en el país, cada vez menos va para los trabajadores y cada vez más va
para el capital. Las proyecciones a dos años marcan que la tendencia será igual o peor… ¿no
era que el Frente Amplio estaba contra el “modelo de la desigualdad”? Sus pautas salariales
demuestran que viene a continuarlo.
Pablo Hernández






