
Los trabajadores tercerizados del Ministerio de desarrollo Social (Mides), nucleados en el Sindicatos de Trabajadores de Gremios y Afines (Sutiga), siguen movilizados en reclamo de nuestro salario y por las condiciones básicas de trabajo.
Trabajamos para organizaciones que el Mides contrata para atender a la población más vulnerable, pero ni las organizaciones ni el Mides se hacen cargo de cumplir con los derechos laborales básicos como pagar cada mes los sueldos en fecha.
Hablamos de trabajadores que atienden a personas en situaciones de extrema vulnerabilidad en este sistema capitalista-imperialista, que están en situación de calle, a mujeres con hijos/as bajo situación de violencia de género e incluso a víctimas de la trata, y a personas en situación de discapacidad, que sostienen las políticas sociales del Mides.
¿Qué política social sería se puede tener si no hay presupuesto ni para pagar lo que se le debe a los trabajadores? El gobierno del presidente Orsi y el ministro Civila no garantiza las condiciones mínimas de trabajo.
La mayoría de las organizaciones tienen atrasos en los salarios, de hasta 3 meses, además de atrasos en liquidaciones, en los salarios vacacionales y todo esto sin cumplir con condiciones laborales mínimas, como pagar las horas extra. Además se suma la precariedad de los contratos, los cuales se renuevan cada cierto período de tiempo, haciendo esto que los trabajadores no tengan antigüedad ni seguridad laboral.
Se argumenta que las partidas que envía el Mides, se retrasan por temas “burocráticos”, mientras las organizaciones dicen es el Mides que no les envía el dinero, pasándose la pelota unos a otros, mientras se tienen de rehenes a los trabajadores. Además de que no se sabe dónde está el dinero, quien se lo está quedando o malversado, mientras que el Ministerio de Economía y Finanzas y la OPP no controla.
Se juega con la vida y las condiciones de vida de los trabajadores, porque al no cobrar, no pueden pagar las cuentas, alquileres y la comida, entre otras cosas. A su vez trabajan en condiciones precarizadas, muchas veces solos, expuestos a situaciones de violencia física y psíquica.
La suma de estas precarizaciones ha llevado a que se realicen campañas de alimentos para llenar la olla, que contó con apoyos de muchos sindicatos que aparecieron a la hora de la solidaridad.
Sin embargo para la mayoría oportunista del Pit-cnt, cuando se planteó esto en la Mesa Representativa del 19/3, se limitaron solo a sacar un comunicado y vinculado a las tercerizaciones en el Estado, lo cual marca que esto no es un problema central para ellos, gente que no tiene para comer y trabaja en condiciones penosas no es una prioridad.
Si bien se han abierto mesas de diálogo y el gobierno ha tenido que responder fruto de la movilización y la denuncia de los trabajadores, no hay respuestas concretas y los atrasos salariales siguen siendo sistemáticos.
Un aspecto a destacar es la movilización de las/os compañeras/os, que trabajan en los hogares y refugios, que nos muestran que el camino es la lucha combativa y callejera, cuando durante meses se han movilizado, con la ocupación del Mides, realizando intervenciones como en la Plaza Goes, realizando ollas populares, instalando carpas, con carteles, pasacalles, denunciando la situación y la política de cuidados y de recorte que tiene este gobierno continuista del Frente Amplio, defendiendo los derechos de los trabajadores, usuarios/as y las poblaciones más vulnerables del pueblo.
Michael







