Cayó Marset: EL NARCO DE TODOS

Cuadro en la casa de Marset con caricaturas de figuras del mundo narco: Tony Montana (personaje de ficción), Pablo Escobar, Joaquín «Chapo» Guzmán, el propio Marset y Roberto Suárez

Sebastián Marset era de Piedras Blancas, empezó como “reducidor” y luego se dedicó al narcomenudeo y fue creciendo. Cayó preso en 2013, tenía 137 kg de marihuana y 335 grs de cocaína, estaba vinculado con “el Papacho”, primo del expresidente de Paraguay Horacio Cartes. La condena fue de 2013 a 2018 en el Penal de Libertad, allí se codeó con narcos pesados y aprendió cómo tenía que llevar el negocio.

En 2021 Marset estaba preso en Emiratos Árabes Unidos (EAU) por ingresar con un pasaporte paraguayo falso y faltando poco para salir en libertad, su abogado Alejandro Balbi se reunió con la entonces vicecanciller colorada Carolina Ache, para destrabar la emisión del pasaporte uruguayo para irse de aquel país. Luego de esa reunión entre personas con apellidos muy vinculados dentro del Partido Colorado y el Club Nacional de Football, el Estado emitió rapidito el pasaporte a Marset antes que éste saliera en libertad, y así una vez libre, se fue a Paraguay y a Bolivia, gracias a la normativa vigente desde del gobierno de Mujica, contactos e influencias. Casualmente, la alerta internacional (que debió emitir Paraguay) apareció después.

Esto generó una gran crisis política dentro del gobierno, que intentó encubrir los hechos, y destruyó todo rastro posible de comunicaciones entre Cancillería y el Ministerio del Interior que demostraba que sabían quién era Marset. Ache iba a ser la “cabeza de turco” y para salvarse sola se desmarcó con afirmaciones que no pudo demostrar. Al final, renunciaron varios jerarcas, incluido el ministro Heber para intentar salvar la imagen de Lacalle Pou. El abogado defensor de Ache era el hoy prosecretario de presidencia Jorge Díaz, y poco tiempo antes de que cayera Marset, Ache fue nombrada por este gobierno como embajadora en Portugal.

Marset es un producto de la actual sociedad uruguaya, en un país tomado hace muchos años por el narco, agravado por los vínculos con organizaciones de la región, y como narco, beneficiado de alguna forma por el Estado. Traficaba por lo menos desde antes de 2013, se graduó en la universidad del delito en sus casi 5 años en el Penal de Libertad durante los gobiernos del Frente Amplio y luego pudo salir de un predicamento en el exterior gracias a las influencias en Cancillería durante el gobierno de la derecha.

Las condiciones favorables para el narcotráfico

En Uruguay, al igual que el resto del continente, hay condiciones propicias para el narcotráfico: desde una gran frontera seca vulnerable, un espacio aéreo con controles precarios, el secreto bancario y un sistema financiero permeable que en el gobierno anterior permitía enormes transacciones en efectivo, negocios como Conexión Ganadera sin controles que facilitan el lavado de plata, una “aduana colador” ya que el gran narcotráfico pasa por el Puerto de Montevideo (como botón ver el caso Mutio), una red de corrupción policial, pocos controles en la financiación de los partidos políticos y un gran público joven, sin esperanzas y dispuesto a ser reclutado con expectativas de “hacerse ricos y poderosos”, aunque sus opciones se reducen a la cárcel o al cajón.

La política

Martín Mutio en Buenos Aires, hoy está condenado por la exportación de 4 toneladas de cocaína a Europa

La exportación de cocaína más grande jamás incautada, fue enviada por un productor sojero condenado, muy vinculado al MPP (Martín Mutio). Durante el gobierno de Tabaré Vázquez, Morabito y González Valencia, hacían reuniones de negocios en Cárcel Central. Para esto, González Valencia era trasladado por la policía ida y vuelta a su sitio especial de reclusión en el predio de la Guardia Republicana. Han caído presos ediles y militantes blancos, colorados y frenteamplistas por estar metidos en el narcotráfico.

Otro aspecto es el discurso de los políticos: por ejemplo, la derecha en general habla del narcomenudeo y la delincuencia de los más pobres mientras casualmente está vinculada a delitos con millones de dólares por detrás: narcotráfico, estafas y grandes fraudes; otro discurso es el de Gustavo Salle que se limita a titulares altisonantes para la tribuna, que no jerarquizan ni van al fondo del problema.

El narcotráfico es uno de los fenómenos más complejos a nivel mundial, no podemos quedarnos con una visión puramente represiva hacia los más pobres ni con tertulias sobre el gran capital. Al narco hay que combatirlo en el plano policial, social, económico y político. Porque mientras se llenan las cárceles de pobres, el negocio sigue girando igual. Por lo pronto, el gobierno anunció su plan de seguridad con más de lo mismo: más represión y más control social para el pueblo y de paso, generar condiciones para perseguir organizaciones sociales y políticas disidentes. Sobre esto último, la seguimos en el próximo número.

Pablo Hernández

Enlace permanente a este artículo: https://pcr.org.uy/?p=3746