
En primer lugar, les traigo un saludo fraterno a todos ustedes, a los Partidos y Organizaciones de la Unidad Popular (UP). Vaya nuestro reconocimiento por la persistencia en estos 20 años. Por acompañarnos en un camino duro, difícil, basado en los principios, de sacrificio, como hacen los pueblos para lograr su liberación, por estar hoy aquí presentes. ¡Muchas gracias Compañeros/as!
La Asamblea Popular nace de una necesidad histórica de la clase obrera y el pueblo uruguayo. Siempre hubo en la izquierda uruguaya, en el movimiento obrero, en el movimiento sindical, y en el movimiento político, una corriente de izquierda. En 1971 fue “La Corriente” dentro del FA y la Tendencia Clasista y Combativa dentro del movimiento obrero.
Existía y predominaba como hoy la corriente del oportunismo, de la demagogia, de los que tienen como horizonte los cargos, que no se plantean un cambio de fondo del sistema explotador, ni impulsar hasta el final las luchas en los distintos terrenos para llevar a cabo un proceso revolucionario junto a los pueblos hermanos del continente y a los pueblos oprimidos del mundo.
Nació la Asamblea Popular continuando una larga historia, una gran tradición de lucha de nuestro pueblo y de los pueblos oprimidos. Cuando nosotros, como Partido Comunista Revolucionario, dimos la lucha durante muchos años para el triunfo del FA sabíamos que su mayoría burocrática era oportunista y que no iba a cumplir, pero no alcanzaba con que nosotros lo supiéramos, era necesario que se comprobara en la práctica por las grandes masas, por el pueblo uruguayo, que es lo que está pasando.
Hoy ya tenemos la cuarta experiencia de gobierno en curso. Dimos esa lucha y luego, como bien dijo Eduardo Rubio, se dio un fenómeno, yo diría inédito, de que una fuerza de izquierda se fuera de un partido en el gobierno, cuando en general los oportunistas se desesperan por los cargos, y basan su poder en el amiguismo. Se han conformado grupos en torno a un director de algo en un gobierno, que después aparece con un grupo político que no se sabe ni qué ideología tiene ni para donde va, pero que seguramente va a disputar más cargos de los que tenía o tratar de mantener los suyos.
Y a nosotros que no esperábamos mucho nos sorprendió lo rápido que se desenmascaró ese gobierno, porque inmediatamente el presidente Tabaré Vázquez inventó aquello de “cortar el cordón umbilical con el FA”. “Ya estoy en el gobierno y vamos a hacer lo que nosotros consideremos”. A partir de allí se nombra a Astori en el FMI, también se le paga la deuda sin más. Esa deuda externa de la que siempre dijimos que no se podía desarrollar nuestro país industrialmente, en su política de tierra para el que la trabaja, en la vivienda y en la salud popular, bancando una deuda externa tan grande, tan pesada, usuraria e ilegítima. Por lo menos habría que generar una moratoria, suspender el pago, e investigar.
Tampoco se hizo nada con la tierra, “minga” de repartir la tierra. La mayoría de nuestro pueblo trabajador son asalariados ¿Qué pasó con el salario? ¿Por qué gano el FA en el 2004? Entre otras cosas por la crisis del 2002. Del 98 al 2002 el salario cayó alrededor de un 40 %. Un verdadero gobierno popular qué hubiera hecho?, un decreto de salariazo compañeros. Así lo hizo Allende. ¿Y saben lo que dijo Tabaré Vázquez?: “yo no soy Allende”, nos dimos cuenta rápido de eso. Un salariazo lo hizo Chávez también, después de tantos años de miseria, de explotación, lo que tiene que hacer un gobierno popular es un salariazo y plantearse un desarrollo soberano, fomentando la industria y el agro nacional.
No se respetó el plebiscito popular triunfante del agua del 2004. En mayo, ya estábamos en la marcha de Maldonado a Montevideo, encabezada por el querido compañero Ruben Sassano, que también era de este espacio político, un revolucionario, que a pocos días de la marcha también falleció. ¿Por qué? Porque quisieron mantener la privatización del agua en Maldonado.Y para colmo ese año, en diciembre, firmaron el tratado de protección de inversiones con el imperialismo yanki.
Allí fue donde nosotros finalmente nos encontramos, en la explanada del Palacio Legislativo, y nos comprometimos junto con el querido compañero Helios Sarthou, con Eduardo Rubio y con otros compañeros que estábamos ahí, a formar algo nuevo. Formar una herramienta verdaderamente de lucha que levante un programa realmente antiimperialista y antioligárquico. Eso fue lo que hicimos el 21 de abril de 2006 donde se levanta una plataforma Artiguista con los titulares de ese programa.
Durante todos estos años, en las más distintas condiciones, hemos ido acompañando a nuestro pueblo en todas sus luchas, en los plebiscitos, en las luchas sindicales, en las luchas por el agua, por el medio ambiente, por los derechos de la mujer. Siempre junto al pueblo, y luchando con la mirada hacia adelante, hacia una verdadera revolución, hacia un cambio profundo de las estructuras, lo que no lo vamos a lograr solos sinó en conjunto con los pueblos hermanos del continente.
Quería destacar y saludar la presencia acá de uno de los compañeros dirigentes del sindicato SUTIGA, el sindicato de trabajadores tercerizados del Mides y queríamos mandarle también a sus compañeros que vienen luchando hace un año por cobrar el salario, nuestro mensaje de solidaridad. A la vez agradecerles que gracias a ellos la prensa nos nombró recientemente, planteando que había “una operación política en la que estaba participando la UP”. Si es verdad, esa operación se llama “cobro de salarios impagos” y la vamos a seguir manteniendo el apoyo a esa lucha, por que paguen el salario, porque cesen las tercerizaciones y la precarización del trabajo.
Tanto se habla de la miseria, de la gente que vive en la calle, de los que salen de la cárcel y no tienen a donde ir, de la infantilización de la pobreza, y a los compañeros que todos los días ponen el corazón y el cuerpo allí, lo que no es fácil, son situaciones muy difíciles, ni siquiera se les asegura el pago del salario y tampoco saben si una vez que venza el contrato con la ONG o quien sea van a seguir trabajando. Esta es una muestra pequeña pero muy importante, de lo que son estos gobiernos oportunistas que no tienen alma. Ellos son burócratas que se ajustan a lo que les indica el FMI. Acá hay compañeros que están luchando por un liceo de bachillerato de La Teja, pero desde el año 70, sí no lo decide el BID no se construye un liceo en este país.
Estos gobiernos son continuistas y hemos comprobado todos estos años que no hay cambios profundos sin llevar adelante el programa histórico de la clase obrera y el pueblo, sin la moratoria de la deuda externa, sin la reforma agraria, sin un salariazo, sin cambios realmente profundos en el sentido progresista de la política impositiva para que realmente pague más el que tiene más. Por la deuda externa, se pagan cerca de 7 mil millones de dólares al año, la mitad se refinancia, pero otro tanto son las exenciones impositivas a los monopolios imperialistas y las grandes empresas. ¿Y quién paga después lo que hacen estos gobiernos?.
Reafirmamos día a día la necesidad de seguir luchando por este programa junto a la clase obrera, que para nosotros sigue siendo la clase de vanguardia en esta sociedad, persistir construyendo una herramienta político electoral, que trabaje ampliamente en lo sindical y en lo social, como es la UP, al servicio de la unidad de toda la izquierda que lucha, al servicio de todos los compañeros que buscan un camino independiente, un camino que los lleve a enfrentar realmente a la oligarquía y a el imperialismo.
Compañeras, compañeros, hemos persistido 20 años porque confiamos plenamente en nuestros principios, en la necesidad de este programa, y porque a la vez tenemos un estilo de trabajo unitario que pone el centro en lo que nos une y no en lo que nos separa. No en las diferencias, que sí las tenemos, en un montón de temas, en lo ideológico, en las relaciones internacionales,etc., pero que a la vez enriquecen el conjunto de la actividad de la herramienta.
Esa persistencia es un hecho principal para nosotros. 20 años de una herramienta unitaria de la izquierda radical no es lo más común ni en el Uruguay ni a nivel internacional.
Al lado de esto, por supuesto que hay que ir corrigiendo los errores, las carencias, y aprender a adaptarse a las nuevas condiciones y darse cuenta a la vez, como bien dijo Abella, en qué mundo estamos viviendo. Un mundo de guerras imperialistas, de avance del fascismo pero a la vez en un mundo donde se generan nuevas condiciones revolucionarias, lo que genera un mayor compromiso nuestro de estar en condiciones de servir a la causa del proletariado y de los pueblos oprimidos del mundo.
¡Vivan los 20 años de la Asamblea Popular y de la Unidad Popular!
¡Viva la lucha del pueblo uruguayo y de los pueblos oprimidos del mundo!







