El gobierno del FA se somete cada día a las exigencias del imperialismo yanki

Orsi junto a Lubetkin en la vergonzante visita al portaviones yanki USS Nimitz (02/05/2026)

Cada pocos días este gobierno oportunista presidido por Yamandú Orsi, toma decisiones que lo acercan a las de los gobiernos de la derecha y ultraderecha que se han extendido en el continente con apoyo e intromisiones descaradas del propio Trump, al impulso de su Estrategia de Seguridad Nacional.

Estrategia imperialista yanky que es parte de su lucha desesperada y en todos los terrenos por frenar su declinación y mantener la hegemonía en el sistema imperialista-capitalista mundial, hoy cada día más asediada por China, en un mundo multipolar y donde la clase obrera internacional y los pueblos oprimidos acrecientan sus luchas, por diferentes medios según las condiciones.

La no definición del genocidio en Gaza como tal, perpetrado por el estado sionista de Israel y claramente apoyado por los yankys;  las lamentables declaraciones del gobierno ante la invasión a la hermana República Bolivariana de Venezuela, con el secuestro del presidente Maduro y su esposa, en enero pasado, y la no condena abierta de la guerra de agresión yanky -israelí contra Irán, son parte de esta política de sumisión.

Recientemente el presidente Orsi sube con una delegación al portaviones yanky, Nimitz, el que ha participado en cuanta invasión hubo contra los países oprimidos en décadas y que actualmente forma parte del bloqueo criminal a la hermana república de Cuba. Fue trasladado al mismo por una aeronave del propio portaviones y sonriente se saca fotos vestido con el equipo militar que le proporcionaron, dando una señal tan clara como denigrante y lesiva para la honrosa tradición antiimperialista y de solidaridad internacionalista  de nuestro pueblo.

Este mes, junto a la derecha, los senadores del FA, TODOS, el del PCU incluido, votaron el ingreso de un grupo de Marines yankys para “actividades de intercambio”. Esto se ha repetido varias veces bajo este gobierno del FA, que dice ser antiimperialista pero no actúa como tal.

Este mes también el embajador uruguayo en los EE.UU participa oficialmente en representación del gobierno, en la convocatoria que encabezó Marco Rubio, el fascista y guerrerista secretario de estado yanky, para la lucha “Contra el Terrorismo político”, que en su desarrollo era contra el supuesto “terrorismo de la extrema izquierda”, léase izquierda revolucionaria.

En su discurso el mencionado secretario incluso nombra a los propios Tupamaros uruguayos. Esta participación no fue por ningún  “error de interpretación” como algunos oportunistas dicen, sino que la invitación se da ante la queja del propio Orsi luego de la no invitación a la pasada reunión de gobiernos de derecha del continente en el denominado “Escudo de las Américas”, supuestamente contra el narcoterrorismo.

Luego de muchos de estos hechos el Frente Amplio sale habitualmente a tomar algo de distancia a través de alguna declaración intrascendente, donde trata de aclarar que “una cosa es el gobierno y otra el FA”, aunque la mayoría del pueblo e incluso de sectores de la base popular del propio FA no lo crea así.

El oportunismo quiere hacer creer que no se puede enfrentar al imperialismo, pero lo cierto es que lo que no se puede hacer es enfrentarlo con una dirección como la que hegemoniza el movimiento obrero y popular hoy. Es imperioso avanzar en conciencia y en organización para lograrlo, y al calor de las luchas fortalecer el clasismo a nivel obrero y popular y a la Unidad Popular como herramienta unitaria para la lucha político-electoral.

Del “Diálogo Social” a la imposición del capital financiero y las AFAPs.

Orsi recibió a Kristalina Georgieva presidenta del FMI (31/07/2026), la última vez que la máxima autoridad de ese organismo nefasto vino a Uruguay, también fue con un gobierno del Frente Amplio

Está en discusión la Rendición de Cuentas en la cámara de diputados, la que es un eslabón más del presupuesto quinquenal, continuista al extremo con el del gobierno de la coalición de derecha aprobado el año pasado y que plantea un mínimo incremento de unos 31 millones de dólares destinados a la pobreza infantil de 0 a 3 años y un nivel también muy bajo de reasignaciones propuestas por el Poder Ejecutivo. Mientras se discute esto se conoció finalmente que es lo que quedó en pie de lo acordado en el tan mentado “diálogo social”, sobre todo lo que no quedó en pie.

Nos referimos al acuerdo sobre la modificación del sistema de las AFAPs, que planteaba lo siguiente: “1. Avanzar en la conformación de un pilar de ahorro generacional, en el que las cuentas de ahorro individual sean gestionadas de forma centralizada por un organismo público que se encargará de administrarlas, de manera integrada con las prestaciones de los restantes pilares. 2. Mantener la función de inversión y rentabilización por parte de actores públicos y privados en un mercado en competencia”.

Este acuerdo, realizado entre el gobierno y representantes del oportunismo, del Pit-Cnt y de otras organizaciones sociales, mantenía lo fundamental de un sistema que además de desfinanciar la seguridad social, quitándole fondos que hoy llegan a unos 28.000 millones de dólares, prácticamente un tercio del PBI y un equivalente al monto del presupuesto anual, termina pagando una miseria a los aportantes obligados, o sea a todos, sin brindar ningún otro tipo de prestaciones.

Pero ni siquiera esto quedó en pie porque hubo una presión tremenda por parte de las AFAPs y del capital financiero internacional. Por un lado hubo una reunión del ministro Oddone y las AFAPs, posterior al finalizar el “Diálogo”, y por otro lado tanteos frustrados en la emisión de bonos, ante la necesidad de obtener la financiación de unos 6.000 millones de dólares para cubrir el déficit fiscal que no baja del 4%.

En síntesis no solo no se dio ese paso acordado sino que se extiende el permiso de las AFAPs a la realización de inversiones en el exterior, inclusive en acciones de empresas, lo que acrecienta los riesgos que correrán los fondos aportados por los trabajadores.

Luego de esto el gobierno festeja porque logró colocar una emisión de bonos por 1.600 millones de dólares, lo que incrementa la deuda pública que hoy llega a un 65% del PBI y que obliga a pagar 2.200 millones de dólares este año sólo de intereses (comparar con los 31 millones de dólares para infancia).

Luego de este suceso, el presidente del Pit-Cnt, Marcelo Abdala, uno de los operadores de esta maniobra, sale a decir “que los acuerdos se respetan”, como que el ingenuamente creía que se cumpliría. Lo cierto que él y el PCU se subieron al plebiscito cuando quedaron en minoría en la Mesa Representativa y luego de una más que honrosa derrota del mismo, en vez de impulsar la lucha del movimiento sindical por un tema que tuvo el apoyo de casi 1 millón de votos, plantean el “dialogo social” para desactivarla y darle tiempo a su gobierno. Hubo compañeros/as que participaron en el “dialogo” representando sus organizaciones con la mejor intención de lograr algo, pero aquí están los hechos y a seguirla peleando.

¡Arriba los  y las que luchan!

                                                                                        Ricardo Cohen

Enlace permanente a este artículo: https://pcr.org.uy/?p=3817