
Ante las grandes movilizaciones populares que se iniciaron el 28/12/25 y que durante semanas se produjeron en decenas de ciudades de Irán, las que surgieron ante el salto inflacionario y la devaluación de la moneda, el régimen teocrático lanzó una cruenta represión asesinando a miles de manifestantes, hiriendo y apresando a varias decenas de miles, y amenazando con cientos de ejecuciones.
Como lo hicimos cuando el vil asesinato de Jina Masha Amini en 2022, por su rebelión ante el uso obligatorio del velo y en su lucha por los derechos de las mujeres, nuestro partido condena la represión y se solidariza con la clase obrera iraní, sus sindicaros, las mujeres, los estudiantes y el pueblo en general, y su justa lucha por la liberación nacional y social.
El argumento del gobierno iraní para esta represión es que los que manifiestan son terroristas y están dirigidos por agentes yankis y del Mossad, agentes que seguramente están actuando pero que se quieren montar en una genuina movilización de cientos de miles de iraníes, que cada tanto vuelven a las calles a luchar por sus derechos y a repudiar un régimen que es fuertemente represivo y patriarcal.
En esta crisis económica el bloqueo y las fuertes sanciones del imperialismo yanki y sus aliados europeos incide y mucho, pero el gobierno que defiende los intereses de la clase capitalista en vez de apoyarse en el pueblo y tomar medidas a su favor impulsa el agravamiento de su explotación y lo reprime cuando protesta.
Decimos esto sin desconocer que el gobierno iraní ha enfrentado al imperialismo yanki y al estado sionista y fascista de Israel y sufrido duros ataques, no solo por la defensa de su recursos petroleros sino también por su fuerte apoyo a la causa palestina.







